Sin cero II-2017. La ausencia de liderazgos en el PRI

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Por: Fushe/La Cueva del Lobo

Durante la transición del gobierno de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León, surgió el famoso error de Diciembre, muchos analistas coinciden que Zedillo tuvo en sus manos la opción de continuar con la política económica que dejo Salinas de Gortari y permitir a México seguir en el primer mundo que el mandatario saliente coloco a nuestro país. También estuvo en sus manos dejar al descubierto un error que hizo ver al Presidente de la República saliente como uno de los peores de la época moderna.

Para Ernesto Zedillo y su gabinete, la curvatura de aprendizaje duro casi un año y medio, aun se recuerda los primeros discursos donde se le veía titubeante, inseguro, sin conocimiento de los temas, era lógico, jamás se preparó para una responsabilidad de tal envergadura, le molestaba incluso que los medios de comunicación le cuestionaran su proyecto, hubo un tiempo que incluso, no se sabía dónde estaba, se escondía, era lógico, no había tal.

Inicio con un gabinete de la corriente llamada, en ese entonces, Tecnócrata y tuvo que redireccionar en el camino hasta concluir con un gabinete con figuras políticas como Francisco Labastida al frente de la Secretaría de Gobernación; mas delante sería el candidato a Presidente de la Republica y el cual sucumbió ante Vicente Fox Quezada en el 2000.

Durante la administración de Zedillo, el PRI, aún y cuando fue el partido que llevo al triunfo al Presidente de la República, existió un distanciamiento total entre el partido y sus liderazgos con las decisiones del llamado Centro.

Las decisiones parlamentarias, los acuerdos políticos, las decisiones del gabinete y las posiciones en altos mandos, todas fueron tomados desde los Pinos y el gabinete Tecnócrata, al grado que casi desapareció la presencia del PRI en el congreso, pero también, de los acuerdos políticos, los cuales era manejados desde la oficina del Presidente.

¿Qué paso entonces? Nada, exactamente nada, el llamado gabinete tecnócrata se alejo de la política y lo puso a disposición de los vacíos –en política y poder no existen vacíos, todos los llena algo o alguien- es durante la administración de Zedillo cuando la oposición crece y se fortalece de una manera que hasta la fecha la izquierda y la derecha son una oportunidad de negociación y de alternancia.

Hoy después de 17 años, sigue en la memoria de priistas ese momento donde, de a poco, fueron rompiendo los liderazgos del Partido Revolucionario Institucional con la Presidencia.  Las acciones y decisiones del Ejecutivo no eran vistas como favorables, eran desaprobadas en su mayoría, los espacios no se abrieron, al contrario se contrajeron, las posiciones políticas se ocuparon en la tecnocracia, y la clase política del partido en el poder casi desapareció, se dejaron las escuelas de cuadros, se dejaron a un lado la trayectoria y trabajo político, no se valoraron los liderazgos, la militancia, la permanencia, los sectores y organizaciones como CTM, CNC, CNOP pilares del partido fueron desatendidas, sus voces poco escuchadas.

Hay quien mantiene la idea o percepción, de que Ernesto Zedillo acordó y negocio la entrega del poder a Vicente Fox y al Partido Acción Nacional a cambio de inmunidad y una buena colocación en el extranjero, hasta la fecha sigue en Yale y como asesor de importantes empresas transnacionales y extranjeras, como Coca Cola, Chrysler, Ferromex, Procter & Gamble. La política y poder le importa poco, como poco le interesó cuando fue Presidente México.

Hay ausencia de los liderazgos nacionales en los temas que el Presidente  ha impulsado recientemente con los temas de gasolinas y otros, llama la atención los deslindes de Manlio Fabio Beltrones, las declaraciones de Enrique Ochoa llamando casi traidor, las declaraciones del ex gobernador de Chihuahua y alfil de Manlio Fabio, Patricio González y la licencia como legisladora de Ivonne Ortega con el discurso de “Mi visión de País me pide estar de lado del Pueblo” claramente tomando distancia del ejecutivo.

Estas acciones toma relevancia debido al cargo la Secretaria General de su partido, todo ello, hacen suponer algunas hipótesis, todas en la percepción de un posible distanciamiento o rompimiento con el Presidente de la Republica, por si fuera poco, hace unos días la salida del gabinete de una de las representantes más importantes del Salinismo, Claudia Ruiz Massieu y la entrada el llamado tecnócrata Luis Videgaray Caso pone a la vista una posible crisis a casi un año de la elección del candidato a la Presidencia de la Republica.

Los equipos de reflexión en el pasado eran escuchados para generar acciones que protegieran los proyectos políticos, ahora, una opinión al sistema puede tomarse como una ofensa personal al ego, al egocentrismo y al tributo casi servil de los que rodean a la clase gobernante.
Esperemos que pasa, por cierto, el sexenio de Ernesto Zedillo pueda ser un deja vu en Zacatecas. Así las cosas, nos leemos en la próxima, saludos.