¿Rescatar a PEMEX para la iniciativa privada?

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OPINIÓN

Por Norma Galarza/La Cueva del Lobo

¿Alguna vez escuchó o leyó,  querida lectora, lector, la anécdota que rescata Jesús Silva-Herzog en su libro Historia de la Expropiación de las Empresas Petroleras, donde cuenta como una viejecita, llevó una gallina como su humilde contribución para nacionalizar a las empresas petroleras, ante el llamado del entonces Presidente Lázaro Cárdenas? Yo sí. Fue en 1938 cuando, debido a que la explotación petrolera, generaba muy pocos beneficios para el país, se decide, recuperar el control sobre ésta, y es cuando surge PEMEX, como la empresa monopólica de los hidrocarburos en el país, que era hasta antes de entrada en vigor la Reforma Energética. Hoy aunque usted no lo crea, estamos a punto de rescatar PEMEX, no con gallinas, sino con nuestros impuestos y no para los mexicanos sino para algunos empresarios privados.

Sí, así como lo lee, los mexicanos tenemos que apoquinar para rescatar a la empresa cuyos malos manejos, un déficit en la producción, y  la cual, además, como si fuera el perro flaco al que se le suman todas las pulgas, se ha visto afectada por  la tendencia hacia la baja de  los precios internacionales del petróleo.

¿Pero en que baso mis argumentos de que nos corresponderá a los mexicanos contribuir para beneficiar a los acaudalados “clientes” de la petrolera sin que obtengamos una retribución? En que hace dos semanas, y a pesar de que hace unos meses que la Secretaría de Hacienda, asumió el pago de pensiones para  los trabajadores del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), al cual se le había girado un pagaré por un monto inicial de 50 mil millones de pesos,  desde Presidencia salió en los últimos días de abril de que el Gobierno de Enrique Peña Nieto, está dispuesto a contribuir con 186 mil millones de pesos más para ayudar a la otrora empresa paraestatal a salir del hoyo en el que la metieron.

Hoy el llamado del presidente Peña Nieto, no ha provocado precisamente la euforia y la unidad de los mexicanos,  todo lo contrario, hay molestia. Es un insulto para los mexicanos que mientras se pretende promover la inversión privada en la empresa, los mexicanos tengamos que pagar los errores de una falta de planeación y competitividad. ¿Dónde están las inversiones que nos prometieron?

La realidad es que PEMEX  está quebrada, y lo único que registra últimamente son pérdidas, así lo evidencian los reportes de la misma empresa y Barclays (compañía de servicios financieros con cede en el Reino Unido), que exhiben en una nota en el periódico El Financiero,  que la petrolera mexicana fue la única empresa de las que operan en nuestro continente, que tiene un patrimonio negativo de 66 mil 269 millones de dólares, es decir que sus pasivos sobrepasan sus activos.  Además esa misma publicación evidencia que PEMEX es la más endeudada con 87 mil millones de dólares en 2015, cifra que aumentó en 10 mil millones con respecto al año anterior. Además de acuerdo a un informe de los inversionistas de Petróleos Mexicanos, a través de la Bolsa Mexicana de Valores,  señala que la empresa redujo sus ventas totales en 28 por ciento el año pasado mientras aumentó un 19 por ciento sus costos de producción, lo que conllevó a un total de pérdidas de 522 millones de pesos, casi el doble de las registradas en 2014.

La petrolera mexicana ha sido por décadas el sostén fundamental de nuestra economía, ya que en 2005 contribuía con el 37 por ciento de los ingresos del sector público, lo que equivalía el 10 por ciento del PIB nacional, pero esa contribución se ha visto mermada por la desestatificación de la empresa, como lo demuestra el hecho de que para el 2014, la  cifra de aportación de PEMEX al sector público,  disminuyó considerablemente a poco menos de la mitad, ubicando el indicador en 5.8 por ciento del PIB.

¿Entonces cuales son los argumentos que justifican que el Estado haya perdido el control de la empresa? Hasta el momento son turbios. ¿Por qué se sigue actuando con tanta impunidad en casos como el del actual Senador por el PRI, Carlos Romero Deschamps, quien funge todavía  como líder de los trabajadores petroleros, uno de los sindicatos más corruptos de país?

No es justo que mientras la inversión productiva en micros y pequeñas empresas es casi nula, se pretenda seguir fortaleciendo a los pocos empresarios que lograron entrar en el gran negocio del petróleo pero que no esperaban que el mercado les diera ese duro revés.

Es ofensivo que mientras los empresarios ligados a PEMEX y al poder siguen escondiendo su dinero en paraísos fiscales, en lugar de invertir en la empresa para pasar de la extracción de crudo a la fabricación de bienes y servicios derivados del petróleo, se tenga que recurrir a saldar deudas de forma parasitaria del erario.

No cabe duda de que, si la anciana de la historia de Jesús Silva-Herzog, hubiera sabido el destino que tendría su contribución a favor de la petrolera mexicana, mejor se hace un caldito con su gallina.