Reconciliación con la mira en el 2021

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Norma Galarza

  • El triunfo de Bolsonaro una muestra  del enojo contra la izquierda en Brasil

Por Norma Galarza

Reconciliación con la mira en el 2021 I.- Si algo marcó la relación entre priistas y el gobierno de Alejandro Tello desde su inicio a la fecha, fue el distanciamiento. La llegada de Tello Cristerna al poder para muchos priistas que ya se veían mandando desde alguna de las oficinas de Ciudad Administrativa, fue decepcionante ante la tendencia del ejecutivo, de poner piezas sin afinidades priistas en puntos estratégicos de su administración. El resentimiento de militantes tricolores contra el Gobernador marcó los primeros dos años, ya que ante la premura de un deslinde de la herencia de su antecesor, los priistas se sintieron desdeñados desde el Ejecutivo del estado de quien  esperaban mayor cercanía y no la colocación de ex amalistas (punto que mayor escozor causó) en puestos clave del gobierno.

Reconciliación con la mira en el 2021 II.-Otra actitud que causó bastante molestia entre el priismo fue que no hubo abierta intromisión del ejecutivo en el proceso electoral pasado porque esperaban de él un vuelco total en apoyo a los soldados tricolores con los recurso públicos,  práctica a la que los dejó  acostumbrados Miguel Alonso. Pese a que el resultado del proceso electoral que recién pasó no fue devastador, para muchos priistas que ya se veían o reeligiéndose o en una diputación federal, o en algún puesto de elección popular, la jornada del 1 de julio significó un golpe descomunal. Si bien es cierto, que el hartazgo a nivel nacional que arrastra el PRI fue un factor determinante, en Zacatecas, la soberbia de muchos los cegó y en lugar de planear la renovación tricolor, se desgastaron repartiendo culpas. Algunos en su inmadurez decidieron achacarle a Tello Cristerna lo que para ellos encarnó una derrota inmerecida, ante su incapacidad de reconocer los errores propios

Reconciliación con la mira en el 2021 III.-Pero a menos en apariencia, todo cambió ayer. A tiempo, el priismo entendió que por más que quiera, no puede patear el pesebre  y era urgente el borrón y cuenta nueva,  ante la necesidad de empezar a construir camino rumbo al 2021. con este nuevo ímpetu de dejar en el pasado el inicio del quinquenio, luego de lamer heridas poselectorales el partido levantó la mano del Primer priista del estado.  La pipa de la paz que fumaron Alejandro Tello y Gustavo Uribe Góngora quien representa desde ayer de forma oficial a la militancia priista, llega en un momento crucial para recomponer el camino del PRI rumbo al 2021 y portando -ahora sí juntos-la bandera desgastada de la unidad, justo cuando ya se asimilaba la llegada de Morena a la Gubernatura del Estado. Sin duda, en las manos de Uribe Góngora estará la posibilidad de recomponer el trayecto y la unidad que siempre caracterizó al tricolor será la mejor arma para conservar la gubernatura del Estado. ¿No cree?

El triunfo de Bolsonaro una muestra  del enojo contra la izquierda en Brasil.- Se concretó lo que gran parte del mundo temía: el triunfo de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil. Los escándalos de corrupción protagonizados por los dos últimos gobiernos de izquierda, el de Lula Da Silva y el de Dilma Roussef, arrojaron al pueblo brasileño a los brazos de un neonazi que representa una regresión en el tema de derechos humanos para los habitantes de aquella región. El vuelco radical hacia la derecha  de una nación multicultural y multi diversa, posiblemente traerá  más perjuicios que beneficios a los brasileños. El hartazgo salió a las calles a votar y,  al igual que los estadunidenses en 2016, orilló a los brasileños a elegir a un personaje del que saben perfectamente qué esperar. Polémico, al igual que Trump, Bolsonaro aprovechó todas las ocasiones para externar una ideología fascista que pone en riesgo con su llegada al poder a las personas de color, disidentes políticos, mujeres, indígenas, así como miembros de la comunidad LGTB, minorías a las que el ahora Presidente, ha manifestado un abierto repudio desde el inicio de su carrera política. ¿Pudo más el desencanto, el enojo social, con la izquierda corrupta  de un Brasil que vio aumentado su nivel de violencia, ante la abulia del Presidente Tamer? Así parece.