Misoginia y altanería

Delegado de Programas del Bienestar en Estado de Morelos opera para minera Álamos Gold:REMA
21/10/2019
Entrega Gobierno de México 66 mil ejemplares de la Cartilla Moral en Zacatecas
21/10/2019

Andrés Vera

La inflexión como estrategia mediática de contraposición no es la fuente proveedora de argumentos para la oposición. La simplona rebeldía pareciera más un acto típico de pubertad que una sólida convicción sustentada en la congruencia.

A razón de lo anterior, es como se han conducido gran cantidad de diputados en la LXIII Legislatura, contradiciendo una y otra vez, su línea política partidista a conveniencia de puntos extremadamente coyunturales, que los hacen ver, como títeres de trapo muy rudimentarios.

No es a tientas o con una gran destreza de conducirse con un bastón por los caminos de la política, como se observa el devenir de las cosas; ni atribuyendo la notoriedad de otros sentidos, como se puede explicar la cerrazón; y es aquí, dónde podemos descubrir el arcaico andar de los improvisados como un tal Jesús Padilla.

Extraño pareciera calificar de improvisado a quien ya ha sido diputado, pero es precisamente por esa razón, que resulta incomprensible como alguien con experiencia previa ya de tantos años, no tenga a bien considerar el crecimiento intelectual dentro de la política.

Y es que el alegato de Padilla, respecto a la cancelación de la comparecencia de la secretaria de Educación Gema Mercado, no tiene ni pies ni cabeza, es la lógica paradójica que usualmente aplican los carentes de un mínimo grado de racionalidad.

Tampoco he de justificar la declaración de la funcionaria, quien publicara en su perfil de Facebook luego de que la dejaran plantada la mitad de los diputados: “Como los extorsionadores, quieren sacar cosas por la fuerza bruta y conmigo no ocurrirá”, puesto que esa manifestación al aire, resultó tener ápices de visceralidad, al expresar que la presencia obligatoria de los “legisladores” vendría en concordancia a la legalidad. Sin embargo, resulta curioso que ante tal expresión y luego de que se llevaran a cabo las comparecencias respectivas (nueve en total hasta ahora) en el marco del Tercer Informe de Gobierno (a excepción de Adolfo Bonilla), se podría inferir entonces, que los diputados previamente al acto de rendición de cuentas “extorsionen” a los funcionarios, éstos acepten y por ende, se lleven a cabo. De igual forma, resulta extraño, que luego de que acudieran nueve secretarios y otras comparecencias de titulares de institutos es hasta ahora cuando se “reconoce” la inviabilidad de las mismas por el formato y porque “si el Gobernador ya acudió a dar su informe y dijo la verdad, para que repetirlo con sus funcionarios”, palabras más palabras menos del propio Padilla.

Entonces, ¿Por qué varios de los diputados de la misma fracción “morenista” se han apersonado a los diversos actos de rendición de cuentas dentro de la misma Legislatura que se establece en la propia Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de Zacatecas?. ¿Sí o no los diputados extorsionan para que salgan bien librados los burócratas?. Artículo 22, fracción XIV. Citar a comparecer ante el Pleno a los titulares de la administración pública. Artículo 29, fracción 1: Los diputados tienen las siguientes obligaciones: Asistir a las sesiones que celebre la Legislatura. Es decir: ¿un diputado se puede rebelar ante lo que considere no tiene viabilidad política e informativa?. La consideración individual o de grupo parlamentario tiene una simple razón lógica; “aplíquese la ley en los bueyes de mi compadre”.

Resalta de igual manera, que la propia secretaria de Educación señalara en u publicación: Como los extorsionadores, quieren sacar cosas por la fuerza bruta y conmigo no ocurrirá. Y les digo: #con_el_miedo_que_me_tengan_basta; contradijera su misma postura acerca de la “extorsión”, es decir, ¿a qué miedo se refiere?, ¿tenía lista una comparecencia clara y estadista para responder cualquier intentona de debate insulso? ó ¿la ausencia de los “legisladores” fue precisamente para evitar la exhibición dentro de la misma acerca de chantajes?. Altanería ridícula en este caso, ridícula. Ya pasó hace un año, cuándo el propio secretario de Finanzas acusó al perredista Javier Mendoza de pedir dos millones de pesos para que pasara avante el presupuesto 2019 y la rendición de cuentas del jefe de los dineros.

Se añade del propio “monrenista”, una escuálida y misógina declaración en Radio Zacatecas, con evidente tinte de machismo corporativo, cuándo se le cuestionaba acerca de las expresiones de la encargada de “la educación” estatal sobre la plantada que le propinaron. “Respeto mucho al género femenino las mujeres son inteligentes, pero a veces la situación fisiológica no les permite estar en sus mejores días y en sus mejores momentos”, plagó en seguida, una serie de rechazos en redes sociales de forma inmediata y total, que el diputado tuvo que salir a ofrecer disculpas públicas por la ignominia expulsada desde el subconsciente.

Así, entre la misoginia, la ignorancia y la altanería se debaten políticos y funcionarios, cuya destreza comunicativa evidencia la falta de sagacidad en tiempos convulsos, en los que a veces el silencio, otorga más capital que burdas palabras.

Compartir