La farsa de la captura de Joaquín Guzmán…

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Por Norma Galarza

Las versiones oficiales de Osorio Chong sobre la fuga del capo más famoso y  buscado del mundo y las declaraciones emitidas el día de ayer de que la culpa del escape del Chapo la tienen “los protocolos de derechos humanos y derecho a la intimidad”  tienen mucho que ver con el guión preestablecido y telenovelesco con el que se ha conducido el Gobierno de Peña Nieto, incluso cuando era gobernador del Estado de México. La versión del Secretario Chong, pretextando que la causa de la fuga de Joaquín Guzmán tenía que ver con el respeto a los derechos humanos hace preguntarnos ¿Desde cuándo se respetan en México los derechos humanos? El doctor Mireles, el verdadero enemigo del gobierno ¿no merece los mismos derechos?

 

Sin embargo pese a las explicaciones insensatas emitidas por Osorio Chong, es evidente que Enrique Peña Nieto, es experto en las explicaciones y las versiones inverosímiles. Viene a mi mente el sonado caso de la niña Paulette, quien de acuerdo a las versiones fantásticas  fue encontrada muerta días después entre la base de su cama y el colchón  después de haber construido un circo mediático y ridículo hasta las lágrimas, que aún hoy persiste en la memoria colectiva. ¿Y que opinión le merece el caso doloroso que sigue sin ser resuelto: el de la desaparición de los 43 estudiantes que de acuerdo a las versiones oficiales fueron quemados durante un día lluvioso en aquel basurero de Cocula, en el costeño estado de Guerrero?…

Así de  ilógica suena la versión de que, el  Chapo Guzmán con poderes sobre humanos logró construir un túnel desde su prisión, amparado sólo en su visión de rayos laser y su fuerza sobrehumana. Así de ilógicas suenan las versiones para un pueblo dominado por la incredulidad aprendida después de ser traicionado en repetidas ocasiones.

Esta tendencia que muestra la mafia que nos gobierna a pretender  tapar el sol con un dedo, solo confirma una cosa: Piensan que  somos idiotas. No cabe duda que el gobierno de Enrique Peña Nieto está acostumbrado a emitir versiones propias de los culebrones mexicanos, culebrones que lo vieron nacer y le dieron fuerza a su vida política, ante un  pueblo alienado por el bombardeo continuo de novelas rosas, arma principal de las empresas aliadas con el poder político. Así, de manera cínica nuestro Gobierno pretende seguir engañando al público, ¿lo irónico? ya no engaña a nadie.

De entrada, la facilidad sospechosa, con la que lograron la captura del narcotráficante más poderoso del mundo, en un momento dónde La Casa Blanca (No la de la “Gaviota”), hacía una exigencia clara y presionaba a Enrique Peña Nieto para que aprehendiera al “enemigo público” número uno,  y que fue tomada por la opinión pública como una farsa, una simulación cínica de un gobierno acostumbrado a mentir. La pregunta aquí es ¿Cuál será la reacción del “patrón” Barak Obama, si casualmente se vuelve escapar, al igual que la vez pasada cuando su extradicción a Estados Unidos estaba próxima?

Finalmente sin necesidad de sesiones espiritistas se puede predecir que las acciones que tomará el gobierno para “acallar” la opinión pública y seguir con este libreto chafa, prefabricado y reciclado hasta el cansancio, se espera que caigan muchos chivos espiatorios, caerán los policías que como siempre, sólo siguieron órdenes, pero ningún pez gordo…