José Narro, confianza perdida.

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Norma Galarza

  • Exhortan a diputados federales zacatecanos a trabajar por el presupuesto ¿y qué más?

  • Con los refrescos más diabetes y más impuestos

Las versiones que ha emitido José Narro Céspedes en el tema de la minera Peñasquito, tienen cara de todo, menos de verdades axiomáticas a su favor.

El pasado 4 de mayo el actual Senador por Morena publicaba en la versión virtual de Milenio una columna donde, a grandes rasgos, explicaba las razones que fundamentan su lucha contra la minera Newmont-GoldCorp.

Ahí justificaba que la exigencia que lo llevó a  dar respaldo a los ejidatarios de Cedros al bloqueo, fue la exigencia de remediar el daño ecológico debido a que la minera secó un manantial que los abastecía de agua, entre otras razones todas apegadas a la justicia social.

En esa misma colaboración minimizaba afectaciones laborales de empleados de la empresa con el escudo de que sobredimensionarlas favorecía al final al “capitalismo salvaje”.  Hasta ahí todo pintaba muy bien para Narro Céspedes.

 Pero el gusanito de la duda ya hacía mella en varios de los campesinos a los que guiaba.  Ya había sospechas que la lucha narrista, más allá de ser justa, valiente y necesaria a favor de los más desprotegidos, escondía intereses nada filantrópicos.

 ¿Será que con el Senador aplica el adagio de “cría fama y échate a dormir”? Es posible, lo malo que crió mala fama que le resultó en la pérdida de la credibilidad.

 Luego de que trascendiera que en el nuevo bloqueo que empezó el pasado sábado 14 de septiembre, habitantes de Cedros, lo señalan como la cabeza de la nueva protesta contra la minera como lo publicó el Diario 24 horas (https://www.24-horas.mx/2019/09/15/senador-jose-narro-cespedes-pretende-detener-avances-en-mina-penasquito/) y que lo acusen de romper los acuerdos con la Minera en aras de sacar beneficio económico, le voltea el escenario al personaje que se empeñó durante años en forjar una imagen de “luchador social”.

Milenio asegunda la versión de que el nuevo bloqueo es de factura narrista al señalar en la columna Trascendió del pasado lunes que quien organizó el bloqueo de ejidatarios y transportistas iniciada el pasado sábado, fue Felipe Pinedo, un personaje que es la uña de Narro.

 Ante ese panorama y por reiteradas muestras desde la federación de que la administración de AMLO no confía en él y que el resultado de todo el activismo en el que los mazapilenses empiezan a maliciar intenciones non sanctas por parte de los mencionados líderes de medrar con sus necesidades para obtener millonarias prebendas a través del chantaje, el pasado lunes Francisco Carillo Rincón, miembro del Frente Popular de Lucha de Zacatecas (FPLZ) deslindó al José Narro, de orquestar la última toma de la Minera Peñasquito. ¿Por qué será?

COLOFÓN

Exhortan a diputados federales zacatecanos a trabajar por el presupuesto ¿y qué más?.-  El día de ayer el diputado del PAN José Guadalupe Correa  exhortó a diputados federales y al gobierno de AMLO para que no ninguneen a Zacatecas, y recapaciten en esa propuesta de disminuirnos el presupuesto en mil 500 millones. Antes bien, conminó el Legislador que no sean gachos y le aumenten aunque sea un 5 por ciento de lo que teníamos de presupuesto el año pasado. ¿Gritos en el desierto del diputado panista? Puede ser, pero es preferible  emitir posturas a quedarse en el ostracismo, como al parecer se quedan tanto Jackelina  Martínez como Chabelo Trejo, cuyo trabajo gris en la Cámara de Diputados es de verdadera vergüenza. ¡Pónganse las pilas!

Con Coca-coca más diabetes y más impuestos.- ante el anuncio de que en el paquete fiscal 2020 los refrescos  no sólo le cargarán a usted consumidor, con estratosféricas cantidades de azúcar, mayor predisposición a la diabetes, cáncer, osteoporosis y demás enfermedades, sino que también le cargarán el tercer impuesto que se impone desde la federación. El primero ocurrió el 2014 cuando avalada por una campaña en medio de comunicación que describía gráficamente los efectos dañinos de su consumo, la administración de Enrique Peña decidió gravar con un peso por cada litro a los refrescos. El segundo “refrescazo” ocurrió en 2018, cuando casi de forma imperceptible EPN nos la volvió a aplicar y aumentó en 17 centavos el consumo de esas endemoniadas bebidas. Con ese antecedente la Secretaría de Hacienda que encabeza Arturo Herrera, quiere hacer lo propio al endilgarnos un aumento de dos centavitos por cada litro de las bebidas gaseosas. Pero ¿sabe que es lo peor? que ni las empresas Coca-Cola-Femsa ni Arca Continental sufrirán ni un solo rasguño en sus millonarias ganancias porque para variar, nosotros, loa habitantes del país que más refresco consume a nivel mundial absorberemos ese impuesto.  Así que usted juzgue. El asunto es que las refresqueras no tienen ni el más mínimo compromiso ni con la salud ni con el medio ambiente en nuestro país, porque al parecer, nosotros, los mexicanos, en el colmo de las ironías pagamos por enfermarnos y por ensuciar con millones de botellas vacías nuestro entorno. Qué terrible ¿No cree?