Je ne suis pas un homme facile, la versión opuesta del machismo

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Por Norma Galarza

¿Se imaginan despertar un día en un mundo dominado por mujeres?  Ese es el arquetipo de sociedad que plantea Éléonore Pourriat, con su comedia romántica  No soy un hombre fácil (Je ne suis pas un homme facile, Francia, 2018). La cineasta francesa nos hace replantearnos nuestra posición ante el machismo y que tan colonizada tenemos la mente con esa doctrina.

Damien  (Vincent Elbaz), es un típico hombre que lo tiene todo, especialmente hablando de mujeres. Luego de un golpe en la cabeza despierta en un mundo totalmente opuesto al que conocía.

En ese extraño mundo, las mujeres son las exitosas dueñas de corporaciones, las proveedoras de los hogares, mientras los varones cumplen el rol de amos de casa.

 

 En el universo ficticio de la película, las hembras alfa coleccionan amantes masculinos, mientras sus abnegados esposos o novios se quedan en casa resignados a una relación desigual en la que sufren en silencio.

Enseñar las piernas, la depilación, la presión social por no engordar, la padecen ellos,  son el género denigrado a simples objeto del deseo en la publicidad.  Damien ahora se encuentra en una realidad alterna donde las protestas en pro de la equidad la protagonizan sus congéneres.

Pourriat, quien se inspiró en el   cortometraje Majorité Opprimée 2010  (Mayoría Oprimida) también de su autoría,  logra que el espectador replantee que tan normal es una sociedad donde un sexo ejerce dominio sobre el otro.

La panorámica que nos muestra, cuestiona nuestra sociedad actual con solo mover la variable del cambio de papeles que suponemos preestablecidos entre ellas y ellos

La realidad al cambiarla de protagonistas, nos hace analizar rituales que caen en lo ridículo y que la mayoría asumimos como un comportamiento normal.

 La preocupación por la apariencia es cosa de hombres, el acoso en las calles o en los bares es práctica naturalizada por mujeres, ellas se mueven en manada en la selva de asfalto y como jauría atacan al hombre solo.

Marie-Sophie Ferdane, es la encargada de dar vida a una empresaria y escritora famosa,  que colecciona amantes a los que suele desechar después de acostarse con ellos.  Es  la típica “patana” de la historia. Acostumbrada a tener todo lo que desea, se encuentra a Damien su siguiente víctima, quien aún no se adapta a ese mundo de mujeres al que fue arrojado inesperadamente.

Es un filme interesante que provoca incomodidad para una sociedad adaptada a cumplir funciones preestablecidas aunque bajo reglas inequitativas. No es apto para verse con la mente cerrada y es posible que usted termine detestando la película.  Si aguanta,véala,  está en Netflix.