Inseguridad y ausencia de liderazgo, taras de Zacatecas

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Norma Galarza

“El liderazgo trata de tomar responsabilidad, no ponerse excusas”

Mitt Romney (Político estadunidense)

Breves

  • Otra sesión sin repartir comisiones

  • Huevones

  • Diputado marca “patito”

Ante un problema tan añejo como la inseguridad, necesitamos un líder que no dé excusas sino que planteé salidas. A David Monreal le ha tocado ser gobierno en los dos momentos en los que la violencia se ha desbordado en Zacatecas desde que Felipe Calderón impuso la fallida guerra contra el narco.

La primera vez como alcalde de Fresnillo en el trienio 2007-2010 fue testigo mudo del crecimiento exponencial del grupo delincuencial de  “Los zetas”, que se enclavó en El Mineral, pero que sembró el terror a nivel estatal. Más de 10 años después, el triunfador en las urnas del pasado 6 de junio en la contienda por el Ejecutivo,  atestiguó al igual que toda la sociedad,  una virulenta manifestación de poder entre fuerzas criminales que hasta hoy no da esquina.

A pesar que los baños de sangre son una constante desde hace años, de junio a la fecha los actos delictivos se acentuaron. Desde desplazamientos forzados, personas colgadas en puentes, intimidantes balaceras,  cobro de piso, asesinatos  y secuestros al por mayor, han plantado el escenario de bienvenida a la nueva gobernanza.

A Monreal Ávila le tocó romper récord en su primer mes de gobierno, al sumar 220 ejecuciones relacionadas al crimen organizado, según cifras oficiales. Tal dato equivale a una tasa de 7.3  homicidios por día.  Nuestra entidad ocupa hoy la mayor tasa de víctimas de homicidio a nivel nacional con 61.51 por cada 100 mil habitantes.

 Pero, vaya, acaba de llegar a la gubernatura y sí, hay una herencia maldita acrecentada por las flaquezas transexenales de una estrategia contra la inseguridad que a pesar del cambio de partido en poder, sigue sin ver la ruta. Empero, para lamentaciones y deslindes están las campañas electorales. Al mandatario le corresponde a partir de ahora diseñar un plan novedoso para contener un problema multifactorial.

Sin embargo, en sus últimos discursos, parece convencido de que reinstaurar la paz se logrará únicamente reconstruyendo el tejido social omitiendo que él como autoridad tiene que contribuir con lo más importante que es el combate a la impunidad.

La insistencia en deshacerse de la responsabilidad que le corresponde en ese rubro, ya  la escuché  del exgobernador Alejandro Tello quien pasó a la historia por la célebre frase de “yo no la mate”. El contexto de aquella declaración desafortunada,  fue la exigencia colectiva de justicia por el feminicidio de Cinthia Nayeli, la joven estudiante de preparatoria que salió de su casa rumbo a la escuela y fue encontrada muerta en un canal de aguas negras.

El punto es, que Tello delegó el compromiso de procurar seguridad a la sociedad descompuesta, mientras sus policías parecían inmersos en la simulación.  El actual gobernador da visos de que lo seduce la misma idea, porque es al final de cuentas,  buscar culpables y procurar que otros resuelvan, es la manera más sencilla de lavarse las manos. Igual que el “pórtense bien, o les diremos a sus madrecitas”, de López Obrador, que no ha querido escarbar en una de las causas de la acentuación de la inseguridad  que es la colusión de fuerzas del orden.

 El Gobernador, no parece interesado en delinear un plan de acción más allá de lo que su antecesor emprendió al mantener el pretexto de que la culpa era del Gobierno Federal, que no mandaba más elementos de la Guardia Nacional a pesar  de las cuestionables actuaciones de las policías estatales.

Zacatecas ya llegó al límite. No es casual que hoy se coloque al estado en el ojo del huracán porque según  la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, del tercer trimestre del año, en nuestro territorio se encuentran los  dos municipios con la más alta percepción de inseguridad del país: Fresnillo y la capital del estado.

Es preocupante que en la tierra que vio nacer al mandatario,  la violencia, contrario a disminuir, ha incrementado desde 2007, ya que las últimas cifras del INEGI arrojan que 94.3 por ciento de su población dice sentirse insegura.  Si al titular del Ejecutivo no le mueve nada que el lugar donde quedó enterrado su cordón umbilical,  ocupe hoy el primer lugar entre los más inseguros del país , no sé que le pueda conmover.

Al de Puebla del Palmar en Plateros, le ha tocado el reto mayúsculo de ahora sí, sin pretexto sentar las bases para la recuperación de la paz. Aclaro que no soy tan cándida como para pensar que una sola persona podrá con un problema que nos concierne a todos, pero sé que desde el poder se pueden generar las políticas públicas que sienten las bases de un cambio de paradigma en el rubro en el que no pudieron las últimas 3 gobiernos del estado.

David tiene el deber de tomar el serio la confianza que el electorado le refrendó el pasado mes de junio. No lo exime su verborrea de achacar herencias malditas, de la responsabilidad de diseñar estrategias conjuntas que involucren a la federación y la población en su conjunto.

El PRIAN ya no está en el poder, ya no puede ser el pretexto para  no gestar programas  que reconstruyan el tejido social o emprender acciones que recuperen la confianza en las instituciones que encabeza. Lógicamente debe apoyarse en todos los sectores incluyendo al educativo como la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), donde por cierto, se construyó la iniciativa de las Brigadas de Activación Social, que son de las pocas acciones vinculantes que se implementaron con el apoyo del gobierno estatal y municipal en la zona conurbada. El noble objetivo es recuperar el espacio público y generar cohesión social.

 El titular del Ejecutivo debe quitarse de la cabeza la idea de que con subterfugios y las quejas recurrentes mareará a la población, ya no estamos en esos tiempos, no fue votado para nadar de muertito ¿O sí?

Breves

Otra sesión sin repartir comisiones.-Ayer los legisladores locales sesionaron sin novedades.  Y es que mientras los diputados del bloque plural y los que representan a Verónica Díaz no se pongan de acuerdo en el reparto de las comisiones, el poder legislativo seguirá paralizado y congelando iniciativas.   Sigan así, que al cabo les quedan 3 años.

Huevones.- De nada le sirven a David Monreal que sus lambiscones en el Poder Legislativo se empeñen en defenderlo negando que llamó huevones a burócratas, cuando hay un video. Es lamentable el papel que hacen los agradecidos por el puesto en un poder que debería tener autonomía.  Visto está que eso es mucho pedir, pero muchachas, muchachos, al menos disimulen.

Huevones II. – Por cierto, al gober le debe estar sangrando la lengua por la mordida que se dio al llamar huevones a burócratas cuando él cobró un año completo como Coordinador de Ganadería, sin haber hecho absolutamente nada. ¿Tan rápido olvidó que cuando desapareció el Crédito Ganadero a la Palabra, él siguió recibiendo su sueldo sin trabajar? La diferencia con quienes le exigen hoy un pago, es que ellos sí desquitaron cada peso. Don Deivid, no se ayude.

Diputado marca “patito”.- La imposición de candidatos en Morena en el proceso electoral, es la única justificante a que personajes sin nada que aportar, hoy ocupen una costosa curul. Sólo la compra de votos indiscriminada y descarada, justifica que Ernesto González Romo, hoy sea legislador, de otra manera no se explica su presencia en el recinto. Sus participaciones lacrimosas, lastimosas y enmarcadas en el demagógico discurso de la farsa autodenominada 4T, causan penita hasta en sus mismos compañeros de bancada.  ¿Alguien que le regale poquita dignidad?