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Pilar Pino Acevedo

“Si a Estados Unidos le da gripa, a México le da neumonía”

Agustín Carstens, ex gobernador del Banxico

 

Esta semana Moody´s anunció que la economía mexicana podría entrar en recesión para mediados de 2023 y extenderse hasta inicios de 2024, regresando a las metas inflacionarias de Baxico hasta 2025. Lo anterior, a causa de la contracción económica en Estado Unidos.

Moody’s recuerda que la economía mexicana acumula una contracción de 3.4% del segundo al cuarto trimestre de 2023, mucho mayor a la caída reportada por la economía estadounidense de 2.1%. Asimismo, detalla que la contracción económica se extendería desde el segundo trimestre hasta el cuarto, cuando la economía toca fondo, por lo que el PIB se contraería 1.7% en el próximo año, después de crecer 1.8% en 2022.

La inflación mundial es un fenómeno causado por los efectos de la pandemia del Coronavirus, la invasión de Rusia a Ucrania, la disrupción en las cadenas de abastecimiento mundial, el alza de los precios de las materias primas y el cambio climático.

La recesión puede definirse como una caída significativa de la actividad productiva que se extiende por toda la economía en su conjunto, que dura más de dos trimestres consecutivos y que es normalmente visible en el Producto Interno Bruto (PIB), el ingreso, el empleo, la producción industrial y en sector comercial.

La economía capitalista se distingue por altas y bajas (crisis) con cierta regularidad a través del tiempo, esto es parte del ciclo económico. En algunos casos puede ser una baja temporal y en otras una contracción profunda, es decir, una recesión, dependiendo de su intensidad, difusión y duración. Cabe señalar, que también el capitalismo ha demostrado ser capaz de reinventarse y sortear las crisis intrínsecas a su naturaleza.

La inflación global terminará el 2022 en un nivel de 8.3% desde el 6.9% estimado en abril pasado, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). La inflación está erosionando el nivel de vida de las personas en todo el orbe, por ello controlarla es una prioridad. Sin embargo, una política monetaria más estricta tendrá costos sociales y económicos reales más altos, afectando incluso la estabilidad financiera.

El día de ayer el presidente anunció que alista más medidas de austeridad en su gobierno para pasar de la austeridad republicana a la pobreza franciscana. Al inicio de la crisis se presenta una sobrerreacción del tipo de cambio por la creciente aversión al riesgo y salidas de capital.  Lo más probable es que se sigan haciendo importantes recortes a los presupuestos del sector educativo, salud, sistemas de justica, programas de atención a niñas, niños, adolescentes y mujeres.

Lo que se traducirá en un debilitamiento de la demanda y la producción interna, ante una mayor restricción monetaria. El crimen organizado, también a impactado sobre los precios finales y ha contribuido a la reducción de las ganancias, si está alza persiste podría generar una espiral inflacionaria, parecida a lo que vivimos en la década de 1990.

La economía real recibe dos impactos negativos: uno externo generado por la caída de la demanda global, en particular por la contracción del mercado estadounidense, y el otro interno producido por el debilitamiento de la demanda ante el ajuste necesario de la política monetaria.