Niñas, niños, adolescentes y mujeres, vulnerables a las violencias ante un estado omiso

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Por Karla Zapata López

Tal parece que en México la impunidad va la mano con el sistema de Justicia Patriarcal ya que no basta exigir justicia porque siguen asesinando niñas, niños, adolescentes y  mujeres todos los días. Hay que repensar entonces ¿qué futuro les espera a las niñas, los niños y los adolescentes (NNA) ante un escenario cultural necrófilo asentado en el mundo pero también de manera muy preocupante en nuestro país?

La niñez, las y los jóvenes y las mujeres pertenecen al sector de la población que es secuestrado, torturado, violado y asesinado cada día. En este país, en promedio le quitan la vida  a 7 niñas, niños y adolescentes al día de acuerdo a datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Dicha estadística se agudizó durante esta emergencia sanitaria, pues en el año 2019, eran un promedio de 3 asesinatos en ese segmento de la población cada día.  Alarmante además, resulta el dato, de que en México se comenten 13 feminicidios de niñas cada mes.

Es indescifrable imaginar por todo lo que pasó San Juana, la niña zacatecana de 9 años antes de ser asesinada en julio del 2018.  Su cuerpo fue localizado en un predio, la causa de la muerte, asfixia por estrangulación. La pequeña iba únicamente a la tienda, pero ella no logró jamás regresar, su madre ya nunca la pudo volver a abrazar.

En esta realidad de terror, María Salguero creadora del Mapa de Feminicidios,  ha alertado que 11 mexicanas son asesinadas al día. Y esas son cifras oficiales ya que muchos casos no se conocen, no se dicen o se ocultan dolosamente. Tal como pudo pasar desapercibido el asesinato de Elida, habitante de la Comunidad de Estancia de Guadalupe, perteneciente al municipio de Pinos, Zacatecas, ocurrido el pasado 25 de agosto; era madre de 5 hijos, tenía 34 años de edad. En su caso sorprendió sin duda el intento de linchamiento contra su agresor como un esperanzador despertar social. El hartazgo ante ese tipo de crímenes arteros comienza a hacerse patente entre la población.

Y al hablar de feminicidios, debemos nombrar las cosas como son para evitar la revictimización de quienes perdieron la vida de la manera más injusta. Ella fue ultimada “presuntamente” por su exesposo, fue víctima de feminicidio. Sus cinco hijos ahora son parte de las niñas y niños huérfanos por este delito. No permitamos que los medios maquillen los hechos con redacciones suavizadas. Elida  no murió como dice la prensa, la asesinaron; tampoco se trató de una “riña” como menciona Protección Civil de Pinos, fue un ataque mortal por violencia machista.

¿Todo esto qué representa? Sin duda, el fracaso del Estado Mexicano, una grave crisis de derechos humanos que está presente todos los días. Representa la falta de responsabilidad de las Fiscalías de cada entidad, en este México, en donde no se protege, ni se cuidan, ni se garantizan los derechos humanos de NNA. Entonces, ¿cuáles son las verdaderas estrategias?

Nombro a San Juana porque ella ya no puede hacerlo, como tampoco lo pueden hacer Mariel, Paloma, Litzi Sarahí, Rubí, Yadira y Cinthia, niñas asesinadas en Zacatecas, ellas no debieron morir. Culpo de sus muertes al Estado omiso.

No basta con tomar las calles, con manifestarnos, con gritar y clamar justica si muchos de los agresores son respaldados por las autoridades. Porque sí, no se puede negar que por parte del Estado existe una gran deuda histórica.

También recordemos y nombremos a Fátima, una niña de siete años, quien fue secuestrada al salir de su escuela el pasado 11 de febrero, su cuerpo fue localizado sin vida y con signos de violencia y tortura dentro de una bolsa de plástico al sur de la Ciudad de México. Porque este caso, nos habla incluso de la falta de estrategias y protocolos por parte de las instituciones educativas.

Únicamente, de 2007 a 2018, fueron asesinados 14 mil 710 NNA en México, este número ya se rebasó. En Tuxtla Gutiérrez, encontraron el cuerpo de una niña de 14 años. Fue torturada, violada, asesinada; en Jalisco fue Elsy de 12 años; en Veracruz una joven de 17 años.

En un país donde son palpables los altos niveles de impunidad, desigualdad social, y presencia del crimen organizado, ésta es la otra pandemia, las niñas, niños, adolescentes y mujeres, siguen siendo víctimas de las violencias más crueles, y ¡Ojo! No hay que pensar, creer, o incluso asumir que a los niños (varones) no los violan, o no abusan sexualmente de ellos.

Durante la contingencia por el Covid-19, los casos de Abuso Sexual Infantil (ASI) han ido en aumento. Más del 60 por ciento de los casos ocurren dentro del hogar, con personas de confianza, incluso el abuelo, el tío, el primo, el propio padre. Somos vergonzosamente el  país que produce el 60 por ciento de la pornografía infantil en el mundo

En Puebla, Yaz una niña de siete años se encuentra en terapia intensiva. Sufrió maltratos por parte de su padre, su tío, su madre y su abuela. Ella ya había sido víctima de múltiples violencias y tanto el Ministerio Público como la Fiscalía conocían la situación, no hicieron nada.

A nivel mundial una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños han sido víctimas de abuso sexual, en México alrededor de 5 millones de niñas y niños, según  información que ha dado a conocer la Secretaría de Gobernación (SEGOB).

La prevención es clave, se requiere la enseñanza del autocuidado desde casa, desde los espacios educativos; las violencias en contra de los infantes y adolescentes, están enraizadas en nuestra cultura, una cultura que considera los gritos, las amenazas, los golpes como parte de una formación temprana, entonces ¿qué sucede?, todo esto genera angustia, desconfianza, miedo. Pocos padres asimilamos que el uso de la violencia afecta la autoestima de las y los pequeños.

Urge dejar de lado la simulación, las desatenciones en la procuración y administración de justicia, se requieren atender de manera inmediata las necesidades de las NNA, reconocerlos como sujetos y titulares plenos de derechos.

Las violencias no están en cuarentena. Las niñas y los niños no se tocan, las niñas y los niños no se violan, las niñas y los niños no se matan.  Con las niñas, los niños, los adolescentes y las mujeres ¡NO!