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Norma Galarza

“La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa. En la guerra podemos morir una vez; en política, muchas veces”. 

Winston Churchill

Odas a la hipocresía

La M en Zacatecas desde 1998

Amnesia tricolor

El mal de muchos

 

 

 

Odas a la hipocresía.- Se ve mal la indignación en priistas, panistas y perredistas por el cochino proceso interno de Morena, acaecido el pasado fin de semana. Es un actitud cínica rasgar vestiduras cuando sabemos que si no recurren a la compra de votos en elecciones que les ha tocado ser oposición, es porque no pueden. Antes, ya protagonizaron dichos actos en sus periodos de gobierno. No hay entre los indignados del tricolor un brote espontáneo de conciencia de lo que es incorrecto. ¿Quién puede ser tan ingenuo para creerles? Morena vino a desmitificar a los partidos políticos. A estas alturas ya debió de quedarnos claro que la ciudadanía esta en medio de una guerra de intereses en la que esos institutos son el medio por el que la élite se mueve de un puesto público a otro. Pecan de cándidos quienes no se han dado cuenta que son el botín electoral de familias enquistadas en la escena publica en el país, desde hace décadas. México no ha registrado cambios significativos con la alternancia porque al final de cuentas, pasamos de un partido hegemónico a un sistema multipartidista gestado -en su mayoría- con sus semillas.

La M en Zacatecas desde 1998.- Si escarbamos en el pasado reciente de Zacatecas, brota una verdad axiomática. De 1998 a la fecha, el poder público, se ha compartido entre allegados, aliados y familiares de Ricardo Monreal. El Senador con 40 años en la vida publica nacional, desde que tuvo su primer puesto como Auxiliar del Departamento Jurídico de la Delegación Agraria de Zacatecas, ha sido la figura más influyente. La sucesión en la gubernatura en 2004, no ocurrió sin su aval. Que posterior a ello se gestara una aparente rivalidad entre las García y los Monreal, es otra historia. Luego del gobierno de Amalia García, Miguel Alonso Reyes, el exfuncionario y cercano al monrealismo, al no ver horizontes en el PRD, su ex partido, migró al PRI, terminando con 12 años del Sol Azteca en la gubernatura. Alejandro Tello, hizo lo propio al contribuir a la salida del tricolor en 2021, pero antes, en 2016, llegó con toda la encomienda de cubrir las espaldas de su amigo de la infancia y ex compañero en el colegio Juana de Arco, el ex gobernador. A Tello le tocó protagonizar los acuerdos para el regreso del monrealismo -que nunca se fue-, al cederle la batuta a David Monreal. Ese apellido ha definido tanto el pasado reciente, el presente y entre ceja y ceja, trae la idea de definir la política local al menos los próximos 12 años. Pero ese es otro tema, hoy es, la facilidad con la que los priistas  se quejan de actos que avalaron sin chistar cuando les convino.

Amnesia tricolor.- Usted se preguntará ¿a qué se debe que haya realizado una cronología de la relación entre los personajes que han ocupado el puesto de Gobernador o Gobernadora? Es simplemente para ilustrar, lo poco que vale la pena tomar partido en peleas políticas entre los hoy se pelean pero mañana acuerdan prebendas. La postura de opositora tiene hoy  la excandidata del PRI, que empezó su carrera pública también con el monrealismo, cuando el PRD, era el partido de moda en nuestra entidad.  Me refiero a la Senadora Claudia Anaya Mota, colocada en los reflectores después de publicar en su muro de Twitter una queja muy sentida por lo ocurrido en las elecciones internas de Morena.  La indignada Senadora, no entró en detalles, sin embargo, obviamente ya se le olvidó que fue de las beneficiadas por la “operación política” (eufemismo para nombrar al uso de recursos públicos ) de quien es hoy Secretario de Operación Política del PRI, en los procesos electorales de 2013 y 2016 

El mal de muchos.- Antes de que malinterprete mi punto, deje le aclaro que no estoy de acuerdo con la idea de que si todos lo hacen, entonces hay que aplaudir. Enmarcado en ese contexto, comparto lo que dice la frase emanada de la sabiduría popular: mal de muchos, consuelo de pendejos. No hay que caer en el error de justificar que nada cambie entre las repudiables costumbres de las cúpulas políticas. No es un permiso para Morena y el actual régimen que el PRI haya robado más. Tampoco lo es que ese partido en el que en su momento mas de 30 millones de mexicanos creímos, sea al final del día una replica de lo que dijo combatir. A los ciudadanos nos corresponde no permitirnos caer en juegos conformistas y mediocres. Tenemos todo el derecho de exigir resultados y cambios en todos los ámbitos de la vida pública ¿No cree?