Guadalupe y los aspirantes a la Alcaldía rumbo al 2018

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Por Norma Galarza [author] [author_image timthumb=’on’]https://lacuevalobo.com/wp-content/uploads/2016/09/10551098_10205904391762577_7530896506276784084_n.jpg[/author_image] [author_info]Contenido va aquí[/author_info] [/author]  

 

Luego de que se filtrara que Enrique Flores Mendoza está apuntado para la reelección y además es al personaje que se apoyaría desde la gubernatura, me atrevo a afirmar, que la pelea por la alcaldía de Guadalupe, será entre tres: Enrique Flores, Osvaldo Ávila y Carlos Salmón Buenrostro. Para el caso del Presidente, aunque en las colonias populares (bastiones importantes del PRI), afirman que el del alcalde es un trabajo gris y la figura de la reelección es nueva y no cuenta con la simpatía de muchos votantes, Enrique Flores tendrá para esta elección que se aproxima,  todo el apoyo gubernamental porque al Tello no le conviene perder uno de sus enclaves más importantes. Por otro lado,  la posibilidad de que Enrique Flores sea el abanderado priista, deja fuera a Osvaldo Ávila Tiscareño quien deberá buscar un partido que quiera que lo represente. Ávila Tiscareño tiene la ventaja de que cuenta con el apoyo de la gente; los guadalupenses lo ven con buenos ojos, lo reconocen y lo sienten cercano, situación que no perciben en el hermano del perredista Rafa Flores. Sin duda,  el actual Diputado del PRI le resultaría redituable al partido que lo elija, sin embargo, enfrentarse al sistema que impera en el instituto en el que aún milita, le complicará la pelea. Por último, el que tampoco la tiene fácil es Carlos Salmón Buenrostro, quien pese a que cuenta también  con un importante capital ciudadano respaldándolo, para lograr en su nombramiento como candidato de Morena para ese municipio, tendrá de pelear contra las hordas que se aferran a llevarse todo el pastel.

Carlos Salmón un trabajo impecable en la Contraloría de Guadalupe.- Por cierto y ya que vino a colación el actual Contralor de Guadalupe, un fenómeno muy común en la mayoría de los municipios del Estado, es que las contralorías, organismos que debieran fungir como observadoras de la óptima aplicación de los recursos, suelen convertirse en cómplices de los malos manejos. Por fortuna para los guadalupenses, eso no ha ocurrido en la administración de Carlos Salmón Buenrostro, quien sin lugar a dudas llegó con la espada desenfundada en contra de un sistema acostumbrado a la fullería. Y es que en pasadas administraciones pese a existir evidencias de malos manejos, al Contralor en turno se le aplacaba asignándole más recursos o incluyendo en la nómina municipal a sus familiares es decir, convidándole del platillo de la corrupción. A pesar de la tendencia al mimetismo de esa dependencia, en este año que le ha tocado encabezar ese ente al joven militante de Morena, no solo se han exhibido los malos manejos del anterior exalcalde sino que se ha ninhabilitado varios funcionarios del ayuntamiento por incurrir en prácticas ilegales.

Los 40 millones para estadio.- Platicando con un amigo cercano sobre la inversión que hará el Gobierno del Estado y el debate que ha generado una obra que para muchos resulta innecesaria, pese a que soy la reina de los chairos (diría mi amigo) hay un elemento que hay que contemplar; es obra para la gente. Y es que, pese a que coincido con la idea de que hay necesidades apremiantes en la sociedad también apoyo la moción de que la ampliación del estadio Francisco Villa, no es una obra que llevará Alejandro Tello. ¿Dinero tirado a la basura? Usted jugue.  En todo caso si hablamos de recursos desperdiciado lo que destina al Poder Legislativo, cuyo presupuesto este año fue de 406 millones 281 mil 901 pesos y en su mayoría se destina a sueldos, ese si es  improductivo. ¿O qué opina querido lector? Feliz fin de semana.