Gobierno de AMLO, la desconfianza, la falta de comunicación y el inmerecido perdón.

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Norma Galarza

Por Norma Galarza[author] [author_image timthumb=’on’]https://lacuevalobo.com/wp-content/uploads/2019/02/45275163_10215756911109403_1521174800884563968_n.jpg[/author_image] [author_info]Economista y aprendiz de periodista. [/author_info] [/author]

Las bases de todas las relaciones son sin duda la confianza y  la buena comunicación, pero también el castigo. ¿Por qué entro con esa frase matona a está su columna queridos lectores en el día  previo al 14 de febrero, agosto de los vendedores de peluches, chocolates y flores? Porque al parecer la desconfianza y la mala comunicación y la excesiva tendencia a prodigar perdón, son  las principales razones de que la relación de 3 que inició el pasado 1 de diciembre entre Andrés Manuel López Obrador, las dependencias federales, y la ciudadanía empezara con el pie izquierdo.

En este momento el tema en boga,  es la pretensión de  eliminar intermediarios en la entrega de los recursos a las guarderías subsidiadas por el gobierno federal. Esta decisión que ha sido tomada de la peor manera, ocupa planas completas de críticas que se fundan ante la que la incapacidad del gobierno federal de comunicar de forma asertiva sus planes. Y es que, ellos mismos se disparan en el pie cuando evidencian que en la administración de AMLO priva la falta de comunicación.

 En ese tenor, el Secretario de Hacienda, Carlos Manuel Urzúa, contribuyó al imperio de la desinformación cuando comentó a la ligera que las abuelas cargarían con la responsabilidad de cuidar a los nietos- palabras más, palabras menos-.

La falta de comunicación entre los promotores de la 4T provocó, que la propuesta de la eliminación de intermediarios en  la entrega de recursos a estancias se leyera como el intento de eliminarlas cuando lo que se pretende es  dar el dinero directamente a las madres y padres de familia, para que ellos decidan si pagan con ese recurso la permanencia de sus retoños en dicha estancia o le destinan el recurso a un familiar para que los cuide. Esa es la explicación y la versión del lado de López Obrador.

 La idea si se analiza bien, no suena tan mal, sin embargo, si el origen de todo el brete es la desconfianza en que hay corrupción ¿quién le garantiza al PEJE que sus enviados no caerán en la tentación y se quedarán con el recurso? ¿O acaso el proyecto es que la gente reciba directamente el dinero de Andrés Manuel,  el único ser en el que confía ampliamente el mandatario? Sin duda, la desconfianza no deja nada bueno. Además, si se encontró corrupción ¿no es más fácil despedir a funcionarios involucrados?

NAIM y PEMEX

Otro flagelo que afectó duramente la seriedad de las tácticas de AMLO fue la cancelación del que sería en Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAIM). El proyecto gestado en el gobierno corrupto –y sin castigo, para variar- de Enrique Peña Nieto,  fue el que inició la lucha feroz de los pejistas.

El origen corrupto -exhibido en los tribunales mediáticos solamente- fue el pretexto de toda la cruzada que llevó a la cancelación del que a grandes rasgos se percibe como el proyecto más viable frente al propuesto por la actual administración  -Santa Lucía-,  inauguró el primer tropiezo estratégico de este gobierno.

 La desconfianza echó abajo una iniciativa en la que lo prudente hubiera sido  limpiar y castigar si se tenían sospechas de corrupción, pero se prefirió cancelar, en lugar de enfrentar el problema de origen.

El siguiente golpe, se le asentó a Pemex la empresa paraestatal que ha fungido durante décadas como la caja chica de gobiernos y empresarios,- no pongo esa versión en tela de juicio, porque honestamente, no la dudo-  Evidentemente,  la gallina de los huevos de oro como la llamó Enrique Peña Nieto, enriqueció a decenas de hombres poderosos del gobierno, pero la operación limpieza de cerrar los ductos -como amante furioso que gritonea e insulta, sin atacar el problema de fondo-, solo dejó mal parado ante sí mismo al gobierno federal, porque mostró carencia de seriedad que arranquen el problema de raíz.

 ¿El resultado? El consumidor –el hijo de esta pareja disfuncional- resultó el más afectado.

Si bien es cierto que en las conferencias matutinas de AMLO se dijo que en este último caso de robo a la nación se tenían más de 100 carpetas de investigación, hasta el día de hoy no hay una sola que coloque en la mira a alguno personaje político  ligado a ese delito. Lo mismo, para variar.

Como ven,  no solo con buenas intenciones se logra que las relaciones prosperen. La esperanza de que las estrategias contra las taras encontradas como la corrupción, funcionen se perciben imposibles, porque se sigue promoviendo la vergonzosa impunidad a través del “bondadoso” perdón. Y el perdón, disculpe la analogía, es un mejoralito a grandes males, que aplicará  igual que cuando ante infidelidades en la pareja, se opta por el perdón ya el problema de fondo no se resuelve aunque se finja que sí. Disfrute su miércoles.