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Lo importante no era ganar

Flavio Vidales/La Cueva del Lobo

 

A la luz de los acontecimientos afloran las verdaderas intenciones que se tenían sobre Zacatecas por cada uno de los partidos. Pasa la elección los ajustes de cuentas bañan la geografía local.

Refundación del ¿Estado o Revolución?

 

Marcelo Colussi en su óvolo en Prensa Latina expone los paradigmas:

Algunos años atrás se hablaba de lucha de clases. Hoy, de democracia. Para aquella época unas dos o tres décadas atrás, se hablaba de poder popular, hoy se habla de participación ciudadana. Años atrás se hablaba de Marx, con x al final; ahora se habla de Marc’s (métodos alternativos de resolución de conflictos). Antes se hablaba de revolución. ¿Ahora se habla de refundación del Estado?

 

Hoy abiertamente y sin rubor, los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional puede denunciar la situación económica del mundo y hablar de lucha contra la pobreza. Eso puede parecer loable; pero ¡cuidado! luchar contra la pobreza no es lo mismo que luchar contra la injusticia, contra las verdaderas causas que produce la pobreza.

 

El Estado actual, corrupto e ineficiente, es el mismo que viene manteniéndose desde la “independencia”. ¿Su refundación podría significar un cambio real en las relaciones del poder? ¿Quién garantizaría los cambios, con qué poder efectivo?

Nunca fue objetivo ganar Zacatecas

 

Raymundo Riva Palacio (El Financiero), de entrada plantea:

Andrés Manuel López Obrador prometió que Morena se llevaría el 30% de la votación para el Congreso Constituyente en la Ciudad de México y alcanzó el objetivo. López Obrador le pidió a David Monreal que fuera buscara la gubernatura de Zacatecas, donde lo importante no era ganar sino construir una estructura partidista, y Morena se convirtió en la segunda fuerza del estado con 25% del voto. Hace un año le dijo Rocío Nahle, la coordinadora de Morena en el Congreso, que ganarían en Veracruz; no pasó, pero Morena se convirtió en la tercera fuerza estatal. Se asentó bien en Puebla y mostró cabal salud en Oaxaca. No tuvo gubernaturas en la bolsa ni triunfos determinantes, pero su votación creció 86% entre las elecciones federales de junio de 2015 y las recientes de gobernador. Ningún partido incrementó así su número de votos.

 

López Obrador abandonó el barco del PRD mucho tiempo después que ya sabía que para él, sus maderos estaban podridos. En las elecciones federales de 2015, cuando Morena hizo su primera aparición electoral, obtuvo el 8.39% de la votación, con tres millones 346 mil 349 votos, convirtiéndose en la cuarta fuerza política nacional. De ese total de sufragios, de acuerdo con analistas, sólo 400 mil se podrían etiquetar directamente a votos perdidos por el PRD. Insatisfechos de otros partidos, nuevos votantes o los volátiles, le dieron el mandato. En las elecciones para 12 gobernadores del 5 de junio, pasó a ser tercera fuerza nacional y en algunos lugares casi empatados con el PAN o con el PRI. El PRD quedó atrás.

La debacle del PRD, el creciente rechazo al PRI y las victorias artificiales del PAN tras los inesperados resultados, colocan a López Obrador como el único candidato con victorias químicamente puras. Él y Morena son los únicos que avanzan por lo que son, lo que dicen y representan. Aún no se le ve la fortaleza estructural para contender contra el PRI y el PAN en 2018, pero la realidad está de su lado. Al preguntar las encuestas por quién votarían más en 2018, el 92% por ciento de quienes responden dicen que por quién más esté contra Peña Nieto. Como dirían los jóvenes, que les sirva de advertencia.

 

PRD vs Morena

Pablo Hiriart hace preguntas y lanza una premisa:

El PRD va a ser al PAN lo que el PFCRN y el PARM fueron al PRI durante muchos años.

No es de izquierda –como dicen sus estatutos–, ni de derecha –como sus aliados–, ni tampoco de centro. Puro oportunismo. Basave lo mató como opción de gobierno.

Basave festeja el éxito del PRD en los comicios del día cinco, sobre las ruinas de ese partido.

Morena los desbancó como tercera fuerza. ¿Eso festeja Basave?

En una documentada nota de Claudia Herrera Beltrán en La Jornada de ayer, se exhibe, con cifras oficiales, que al PRD le fue peor que nunca en estas elecciones.

En Veracruz, donde “ganó” el PRD e históricamente ha tenido buena votación, esta vez sacó 126 mil 990 votos contra 721 mil 427 de Morena.

 

 

Zacatecas, estado que gobernaron no sólo con Monreal (que ahora está en Morena), sino con su expresidenta Amalia García, el PRD obtuvo 60 mil 837 votos contra 180 mil 575 de Morena.

Oaxaca, estado que gobernaba, el PRD alcanzó 224 mil 056 votos contra 353 mil 805 de Morena.

El PRD también “gobernaba” Sinaloa. Ahí tuvo apenas 16, 687 votos, que equivalen al 2.3 por ciento del total. Y también quedaron debajo de Morena, que llegó a 26 mil 961 sufragios.

En Puebla, Basave se puso intransigente y a su partido le fue fatal: 68 mil 353 votos contra 169 mil 632 de Morena.

Vámonos al total de votos en las elecciones en los 12 estados que eligieron gobernador: para PRD, 978 mil 668 votos, y para Morena, un millón 706 mil 929 votos.

Francisco Garfias lo ve desde otra perspectiva (Excélsior)

En términos de porcentajes, la elección no fue un desastre para el tricolor. El PRI bajó de 33% a 30.5% sus votos en las urnas.

 

¿Qué falló? Pocos se han fijado en los resultados de los satélites del PRI. El PVEM y el Panal se cayeron a la mitad. En el caso del Verde, rémora del tricolor, sólo salió bien en Cancún.

En la Ciudad de México poco le faltó para desaparecer.

Los votantes ya conocen al Niño Verde, a Arturo Escobar y compañía. Esa imagen no ayuda al partido del tucán. Las multas del INE y el cinismo con el que las enfrentaron, no mejoraron la percepción.

En Nueva Alianza es obvio que los maestros no se movilizaron. En estados como Chihuahua, la caída del Panal fue de casi 80 por ciento.

¿Molestia de los mentores del SNTE con la Reforma Educativa? ¿Mala operación de  los dirigentes? Algo ocurrió. Hay que destacar que donde el Panal no se desplomó, como es el caso de Zacatecas, el candidato del PRI ganó.

 

En cuatro entidades hubo un refrendo al partido gobernante. Hidalgo, Tlaxcala y Zacatecas, en el caso del PRI. Y Puebla, en el caso del PAN. Pero en los cuatro, el partido ganador obtuvo menos votos que en la anterior elección de gobernador.

En Hidalgo, el PRI había ganado la gubernatura en 2010 con 50.2 por ciento, y ahora obtuvo 38.6 por ciento; en Tlaxcala, cayó de 46.4 al 33.4 por ciento, y en Zacatecas, del 43.1 al 32.8 por ciento.

 

En Puebla, el PAN conservó la gubernatura, pero cayó del 50.4 al 45.3 por ciento de la votación. Antonio Gali obtuvo 805 mil votos, 300 mil menos de los que llevaron a Moreno Valle al poder hace seis años.

Municipios

Pero su caída también se puso en evidencia en las elecciones de ayuntamientos: de las 549 presidencias municipales en disputa, el PRI gobernaba en 314, ahora sólo lo hará en 238.

Entre sus pérdidas, destacan las ciudades capitales de Chihuahua, Durango, Hidalgo, Quintana Roo y Zacatecas.

 

En las elecciones municipales, el PAN nuevamente es el ganador. Del total de las alcaldías en la contienda, gobernaba en 94, ahora lo hará en 91, pero a éstas se sumarán otras 73 que obtiene gracias a la alianza con el PRD.

El sol azteca registra una caída, de 57 a 22. Aunque su merma se equilibra gracias a la misma alianza con el albiazul.

Antes del 5 de junio, PAN y PRD -sumando las alcaldías con y sin alianza entre ambos partidos- ejercían el poder en 161 municipios de los 549 que se renovaron en este proceso electoral; después del 5 de junio, se perfilan para gobernar en 186 presidencias municipales.

En lo municipal, Morena también ganó terreno. Logró 16 presidencias: 11 de ellas en Oaxaca, tres en Zacatecas y una en Hidalgo.

 

El Partido Encuentro Social consiguió 10, de las cuales siete se concentran en Hidalgo, el estado del secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, que ya el año pasado, en las elecciones federales, arrojó resultados atípicos en favor del PES: 83 mil votos, que le permitieron asegurar su registro como partido nacional.

Los independientes conquistaron sólo siete alcaldías: dos en Tamaulipas, dos en Tlaxcala, una en Chihuahua, una en Hidalgo y una en Oaxaca.

El PVEM y el Panal, partidos satélites del PRI, ganaron 12 y nueve municipios respectivamente. Pero su alianza parcial o total con el tricolor en 11 estados les permitirá llevar su membrete a los palacios municipales.

 

Congresos

Se votó por 388 diputaciones, de las cuales 239 fueron para legisladores de mayoría, los que son votados en un distrito local.

Al comparar las cifras de 2013 con las de este año, nuevamente se registra una caída del PRI y un incremento del PAN.

Antes de las elecciones, el PRI tenía 172 curules de mayoría, tras la jornada sólo suma 124.

Las pérdidas más significativas para el tricolor son Chihuahua -donde cae de 17 diputados de mayoría a 6-; Durango -los 17 distritos eran del PRI y ahora sólo consiguió 9-; Tamaulipas -de 22 distritos, tenía 16 y ahora sólo 6-, y Veracruz -donde bajó de 26 a 8.

El PAN subió de 46 a 124 en diputaciones de mayoría en los 12 estados donde se renovaron los congresos. Casi triplica su fuerza legislativa estatal, gracias a su votación en los ocho estados en los que el PRI perdió.

Se prevé que los nuevos gobernadores panistas de Aguscalientes, Chihuahua, Tamaulipas y Veracruz gobiernen con mayoría en sus congresos.

El PRD tuvo una caída, de 13 a 4 legisladores de mayoría. Y Morena, partido emergente para el que todo es ganar, sumó 12 legisladores de distrito en estas entidades.