En la era de la hiperinformación ¿Más confundidos o mejor informados?

Posibles cambios: Manlio del PRI a SEDESOL, Videgaray de Hacienda al PRI
21/06/2016
Iris del Carmen Tafoya, nueva directora de Comunicación Social de Villanueva
22/06/2016
  • En México, en 2015 había 51.2 millones de internautas, cifra que aumentó 13 por ciento, respecto al año anterior.  
  • 87 de cada 100 mexicanos cuentan con un teléfono celular: COFETEL.

 

Desde niña me acostumbre a ver en la televisión (que era el medio de primera mano al que estaba acostumbrada) imágenes de protestas magisteriales dónde los “malos” siempre eran los maestros. Me acostumbré a la opinión facilona del conductor o conductora de noticias, que sin importar en que esquina del duopolio (Televisa o Tv Azteca) se encontrara, siempre era la misma: -Lo maestros son unos flojos que no quieren trabajar, hacen marchas porque quieren que les paguen más por no hacer nada-. A veces los reporteros se lanzaban las calles y las respuestas eran las mismas: -No llegué a trabajar porque éstos huevones tienen tomada la calle- solía espetar algún transeúnte molesto.

Siempre las culpa de que en México “estemos como estemos”, recaía en las cabezas de los encargados de estar frente a los grupos en las aulas, en nadie más. Al menos los de mi generación, así crecimos,  sólo con la versión oficial de este problema.

Pero hoy las cosas han cambiado debido a que estamos más conectados a través de medios alternativos como al internet y la mayoría de nosotros tenemos un teléfono celular. Y es que, la información prolifera en esta era de las comunicaciones, ya que de acuerdo a la Asociación Mexicana de Internet (Amipci), en México existían en 2015, 51.2 millones de usuarios de internet, lo que significa un aumento del 13% respecto al año anterior cuya cifra era de 45.1 millones de internautas.

Además, según la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL), 87 de cada 100 mexicanos cuenta con un teléfono celular.  Los medios de comunicación ya no son los mismos, ahora, aunque por la proliferación de fuentes, la noticia tiende a hacerse confusa, se ha socializado, y ese hecho ha traído elementos positivos como la facilidad para adquirir información de primera mano.   Hoy tenemos la ventaja de que lo ocurrido en Oaxaca el pasado domingo, ya no está sujeto solo a la visión oficialista, pero tampoco a la visión que victimiza a un sólo grupo. Sin faltar a la verdad, a la violencia asesina del domingo pasado, le antecedió la quema de automóviles y un sinfín de disturbios, lamentablemente todo culminó de la peor manera: la muerte de 8 personas y decenas de heridos. ¿Los culpables? Aún no se determinan.

Pero los ciudadanos hemos ganado en el tema informativo. Ese ha sido  el detalle que se le ha escapado al Gobierno Federal cuando trata de ocultar que en Oaxaca se usó la fuerza para repeler la protesta: la diversidad de herramientas informativas con las que contamos hoy, nos han permitido diversificar nuestras fuentes noticiosas.   Y vamos por más,  porque empiezan a popularizarse herramientas como Periscope, que permite acceder a los hechos en video y en tiempo real.

Aunque el mayor acceso a la información no signifique que estamos mejor informados, debido a que el bombardeo de noticias en ocasiones facciosas, solo trae polarización y la proliferación de opiniones  terminan confundiendo aún más a la gente, la hiperinformación ha traído consigo mayor oferta noticiosa de donde podemos formar nuestras opiniones.

Este “mercado informativo” ha permitido que no nos conformemos con sólo una versión, lo que ha hecho temblar las estructuras políticas cuando se han echado abajo verdades históricas como la emitida sobre el destino de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, hace ya casi dos años. En casos como el de Oaxaca y el de Iguala, los medios alternativos de comunicación tuvieron especial relevancia al viralizar (término de redes sociales que se refiere a la difusión masiva de una noticia)  hechos que era imposible encontrar en los medios tradicionales.

El Secretario de Educación Aurelio Nuño y el Presidente Enrique Peña Nieto, deben estar concientes que hay ejercicios de comunicación nacientes y que ya no estamos en tiempos de Gustavo Díaz Ordaz, cuando ante  asesinato impune de estudiantes, los medios oficialistas reportaban que “hacía un día nublado”