¿El PRD se reivindicará con marchas?

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Por Norma Galarza

Cuentan que en algún fragmento de la historia mexicana existió un partido que representó a la izquierda mexicana, hasta antes del Pacto por México… ¿Qué? ¿Todavía existe? ¿Y que además el día de ayer fue el convocante a la segunda marcha pacífica en todo el país contra los gasolinazos? Ah
El partido, al que de acuerdo a crónicas políticas, le han arrebatado dos veces la presidencia de la República (la primera en 1988, a Cuauhtémoc Cárdenas y la segunda en el 2006 a Andrés Manuel López Obrador), pretende a través del electroshock de simular empatía social post gasolinazo, revivir, de cara al proceso electoral del 2018.
La efervescencia social que hoy presenciamos por el aumento de los combustibles y que derivó de las Reformas Estructurales aprobadas -algunas como la Hacendaria por PRD-, no hubiese sido posible sin ese partido.
El PRD como Pilatos
Ante la pertinencia electorera de cambiar el discurso que acompañó al partido comparsa en “Mover a México” hace apenas 2 años, Alejandra Barrales fue la voz que convocó a los ciudadanos a la mega marcha a nivel nacional del día de ayer en la CDMX, Michoacán, Tabasco; entre otros estados de la República. ¿El objetivo? echar abajo las leyes que votó ella misma y varios perredistas “de buena fe”, como lo declaró, hace unos meses entrevistada para El Financiero. Es decir, el argumento de los perredistas con el que se buscan congraciarse con el respetable público, es el de fingir que fueron engañados por el PRI, el némesis de México erigido en los Pinos. Cínicos.

¿Olvido y perdón?
Pero el asunto no es tan sencillo. El agravio al pueblo mexicano que se volcó a las calles el día de ayer, no en señal de apoyo a los amarillos, sino repudiando el resultado de las Reformas, no significó para el perredismo un “perdón y olvido”.
El partido que llegó a ser la segunda fuerza política nacional, no resarcirá su error con fingir empatía y convocar a marchas. El precio que pagaron los perredistas a cambio de venderse a los intereses del dinero, fue alto.
Hoy el perredismo se desdibuja en el fondo de un cuarto lugar de preferencias de acuerdo a la última encuesta realizada en noviembre del año pasado por Excélsior, sobre partidos favoritos para la Presidencia.

Ir en coalición o un candidato fuerte
El desencanto que arrastra el partido del Sol Azteca solo le deja dos posibilidades para recuperar el lugar que los acuerdos “chuchos”, le quitaron en las preferencias electorales; ir en coalición con el PAN y apoyar a Margarita o elegir a un candidato que sea capaz de revivir al partido que representó a la izquierda en una parte muerta de la historia mexicana