De pintas, bendecidos y utopías.

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Norma Galarza

Por Norma Galarza Flores

El bendecido adelantado I.- El acto adelantado de la supuesta pinta de barda a favor de David Monreal en Tlaltenango en el marco de la gira del Coordinador de Ganadería del gobierno Federal por los municipios del sur de Zacatecas, tuvo dos lecturas. Algunos le atribuyen el resbalón posteriormente desmentido de sus seguidores -argumentando que ya estaba desde el 2016- a una muestra de confianza, mientras que otros atribuyen que se trató de un flaqueo propio de la inseguridad. Y es que, luego de que el fundador del clan Monreal inclinara la balanza al hacer evidentes sus filias personales a favor de su hermano David como candidato a la gubernatura, muchos tomaron ese guiño como Palabra del Señor, ignorando los tiempos, los estatutos y pasándose por el arco del triunfo las reglas electorales.

El bendecido adelantado II.- Error garrafal que aprovecharán los antagónicos de David Monreal en Morena para turnar el caso a las instancias estatutarias y propinarle un estate quieto al muy movido Coordinador de Ganadería que ya anda en campaña prometiendo las perlas de la virgen, con el pretexto de la entrega de apoyos ganaderos. Ante este panorama ¿Dónde quedan las prematuras aspiraciones -según Ricardo-de Saúl Monreal, si es que alguna vez fueron auténticas? ¿Ya se alineó a los designios del líder de la tribu chichimeca, fundador del clan político enquistado en nuestro estado desde 1998? Porque es evidente que el Coordinador de Senadores de Morena, moverá todas las fichas para que ahora sí David llegue  a la gubernatura y a Saúl le tocará alinearse con la  consigna de que en su caso tendrá que esperar al menos un sexenio para coquetear con esa idea.

¿Y los que persiguen la utopía en Morena? I.- Sin embargo pese a que el monrealismo quiera mandar la percepción de que todo está dicho, el camino no será fácil para que en el Movimiento de Regeneración Nacional la prematura imposición por decreto de David, sea acatada. El grupo que comandan Luis “El Oso” Medina, Fernando Arteaga y algunos otros, se encargarán de frenar el burdo intento de repetir las prácticas que marcaron a Morena en 2016, curiosamente por el mismo personaje que sigue sin afiliarse al partido.  Sin embargo ¿que tendrán que hacer los promotores de la utopía de que el Movimiento de Regeneración es diferente, ante la voracidad  de un grupo familiar, que a la postre se quedó con los puestos estratégicos ahora que el partido está en el poder?  Muchos seguidores de Morena pese a que no comulgan con el monrealismo tampoco ven  fortaleza en el grupo que basa su ideología política en predicar con el ejemplo y la disciplina de aplicar el paso que dure y no el trote que canse.

¿Y los que persiguen la utopía en Morena? II.- Para muchos impacientes, esa forma de hacer política no parece atractiva ni redituable ante la costumbre de ver el activismo político como una inversión a corto o largo plazo. Los morenistas que confían en la utopía de legitimar al partido como una opción opuesta en malas mañas a todos los institutos políticos, se quedan cortos ante la evidencia de que a la hora de la repartición, como ocurrió desde el 1 de julio del 2018, el monrealismo tiene más saliva y por lo tanto come más pinole. La táctica de divorciarse de las prácticas clientelares y patrimoniales no logra penetrar entre los seguidores de Morena que leen la pasividad de estos líderes como falta de poder ante la avanzada monrealista que quiere demostrar que el partido es el latifundio de un sistema monárquico donde Ricardo es el Rey ¿será la estrategia que se debe implementar en aras de conservar la idea de que Morena no se parece en nada al PRI, mientras en la práctica la versión contraria parece no tener freno? Juzgue usted.