Control del flujo de armas, la estrategia pendiente.

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Norma Galarza

Si nos basamos en la frase que le atribuyen a Albert Einstein, quien supuestamente definía Locura como la necedad de hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes, seguir enfrentando a balas al narco, como se ha hecho los últimos dos sexenios, es una locura.

La lucha frontal contra la criminalidad debería darse en la contención del flujo de armas que cada año entra a nuestro país.

En ese sentido de acuerdo a la Agencia Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) al año,  ingresan a nuestro país alrededor de 230 mil armas de fuego de forma ilegal en su mayoría, procedentes de Estados Unidos.

El lamentable asesinato de mujeres y niños de una familia México-estadunidenses, encendió las alarmas y la indignación ante una estrategia de manos atadas  por parte de la administración de AMLO, que no se le ven pies ni cabeza.

No obstante lo lamentable del hecho, nuestro país ha sido escenario de escabrosas masacres como la ocurrida hace meses en Michoacán donde fueron ultimados 30 miembros de una familia que también incluía mujeres y niños. Poco trascendió. Sin embargo lo ocurrido hace días a los LeBarón, fue motivo para que Donald Trump, ofreciera una convenenciera ayuda.

El ofrecimiento de Donald Trump, de “apoyar” con soldados norteamericanos, tiene la intención no tan oculta de seguir alimentando una guerra en la que el derramamiento de sangre se factura a cargo de nuestro país.

 Nos toca la peor parte,  mientras la industria armamenticia que tiene sus raíces en estados del sur de aquel país, solo verían beneficios económicos.

Por supuesto que México también debe hacer lo que le corresponde como principal afectado, le urge erradicar la corrupción que permite bajo la venia de autoridades aduaneras el ingreso masivo del  arsenal que alimenta los grupos organizados.

Y es que la alarma no es para menos. De acuerdo a cifras del  Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en los primeros 6 meses de la actual administración han sido asesinadas 17 mil personas, rompiendo récords.

Mientras eso ocurre,  de acuerdo a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), el tráfico de armas incrementó 9 por ciento en lo que va del sexenio lopezobradorista.

Hace meses sobre ese tema, la petición que publicitó Marcelo Ebrard el canciller de México en torno a que nuestro vecino se comprometiera a revisar ese tema, tuvo poco eco en aquel gobierno.   A pesar que  el 90% de las armas del narco vienen de Estados Unidos, cifra que posiblemente haya tenido alguna nimia variación ya que proviene de un estudio publicado hace casi una década por el Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson con sede en ese país.

  No obstante que otras publicaciones señalan que la cifra es menor, no deja de ser preocupante que más del 60 por ciento de las armas que ingresan a nuestro país de forma ilegal provienen de las más de 8 mil armerías fronterizas de Estados Unidos en las que se surten los criminales.

Ante ese panorama, es evidente que México no necesita de la “caritativa” ayuda de la administración de Donald Trump, más bien como lo señaló vía twitter Alex Lebarón; “si quiere ayudar, que se enfoque en reducir el consumo de drogas y el tráfico de armas a México” ¿No cree?