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Por Leobardo Bautista[author] [author_image timthumb=’on’]https://lacuevalobo.com/wp-content/uploads/2019/02/22491774_363854217397502_868358923257744953_n.jpg[/author_image] [author_info]Economista, zacatecano de corazón[/author_info] [/author]

En México ser policía es sinónimo de salarios bajos y jornadas laborales extremadamente largas, en nuestro país la confianza al grupo encargado de la seguridad es muy baja, y muchas veces se les criminaliza al tratar de cumplir su deber.

Los motivos principales para ingresar a una corporación se deben a necesidades económicas o desempleo, y solo un muy bajo porcentaje por una verdadera vocación.

De acuerdo a la Primera Encuesta Nacional de Estándares y Capacitación Profesional y Policial (ENECAP), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) 2017; en México el 55.1% de los elementos encargados del mantenimiento del orden público cuenta con estudios de nivel media superior, además de que un 58% de este grupo tiene 39 años aproximadamente, sin embargo, los elementos de la policía trabajan entre 70 horas a la semana, y más del 80% obtienen por cuenta propia al menos un accesorio o herramienta para protección, entre ellas prendas para el uniforme, botas y hasta dinero para hacer reparaciones a las patrullas.

El sueldo va desde 30 pesos por hora, es decir, un aproximado de 8,700 como ingreso mensual cubriendo turnos de 24 x 24 horas, lo que representa que un 45% de los uniformados tengan un ingreso por debajo de los 10 mil pesos, y solo el 15% un salario encima de los 15 mil pesos, ante los grandes riesgos que representa su oficio.

En cuanto a la salud el 79.4% de los elementos reporta que tuvo un incremento de sobrepeso u obesidad, según sus niveles de masa corporal, y el 53% a nivel nacional sufrieron alguna afectación en su vitalidad debido a sus actividades laborales.

Se estima que a nivel nacional 90 de cada mil elementos son víctimas de algún acto de corrupción, de los más comunes los sobornos por parte de ciudadanos, y extorsiones por compañeros y superiores. También frecuentemente son utilizados para encargos personales o trabajos que nada tienen que ver con sus responsabilidades.

En los estados no existe una carrera policial, carecen de capacitaciones, por lo que los elementos desconocen sus derechos y obligaciones, urge al gobierno implementar políticas públicas para abatir los problemas que presenta la policía municipal, estatal y federal, porque son los que están a cargo de garantizar la paz, y la dependencia demanda de habilidades, esfuerzo físico, pero sobre todo la solución de problemas, ante la evidente ola de violencia que atraviesa el país.