Cartilla Moral ¿Al Estado corresponde la aplicación de la ley o la catequesis?

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Norma Galarza

Desde su punto de vista,  ¿qué considera que necesitamos los mexicanos para volver al carril, un Estado con leyes fuertes que garanticen la plena impartición de justicia o una catequesis moral?

Esto viene a colación porque el pasado lunes la Delegada de Programas del Bienestar en Zacatecas, Verónica Díaz Robles anunció que el gobierno federal hizo llegar a nuestro territorio 66 mil ejemplares de la llamada Cartilla Moral.

Dicho documento, tiene el objetivo fomentar valores como: el amor a la Patria, responsabilidad por la naturaleza y el amor al prójimo y será  distribuido por subdelegados regionales y servidores de la nación en todos los municipios. La Cartilla Moral, es el antecedente de una pretendida “Constitución Moral” que de acuerdo a la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, “no es un documento jurídico… su meta es la de impulsar comportamientos éticos” (Milenio, 2019).

En términos generales la cartilla y la constitución morales tienen en su vértebra la intención de sacar a México por la vía pacífica del clima de violencia e inseguridad que se apoderaron del país desde hace años, a través de persuadir a las personas a hacer lo correcto.

Pero ¿no se sale la República de sus funciones al pretender adoctrinar a la sociedad con la adecuación del texto que Alfonso Reyes redactara en 1944, en pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial?

 Acotemos que la definición de Moral de acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española “es lo relativo a las acciones de las personas desde el punto de vista de su obrar en relación con el bien o el mal y en función de su vida individual y, sobre todo, colectiva”. En ese sentido, lo relativo a la moral basa su alcance en que es decisión unipersonal. En otras palabras, la intención de repartir entre la sociedad una cartilla moral, tiene la intención subjetiva de que cada individuo por decisión propia, no dañe al prójimo. Pero ¿no será más efectivo un estado rector que a través de la sanción desmotive a los ciudadanos a “portarse mal”?

Carlos Elizondo Mayer-Serra en su libro Por eso estamos como estamos, publicado en 2011, hacía una comparación satelital de dos ciudades fronterizas vecinas de México y Estados Unidos. El analista comparaba lo ordenado que lucía una y lo desordenado que lucía la otra.

Más allá del atraso económico el escritor atribuía ese escenario a un factor importante: en aquel país hay mayor respeto de las leyes.

 En ese tenor, es común escuchar a nuestros paisanos binacionales cuando nos visitan,  que acá se relajan (tiran basura, no se ponen el cinturón, etc.) solo porque en nuestro país no hay consecuencias al dejar de hacer lo correcto.

 La política social del Gobierno de Andrés Manuel al incluir la tan famosa Cartilla Moral, tiene el objetivo (muy utópico diría yo) de promover una forma de vivir, como lo definió él mismo en la presentación a los medios de dicho documento “sustentada en el amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza y a la humanidad”. Sin embargo, ¿dónde quedan las obligaciones del estado,  de garantizar que el respeto entre ciudadanos no sea una elección sino una obligación?

El famoso documento que repartirá la administración de AMLO en todo el país con más vehemencia que los libros de texto gratuito, tiene como dijera el Divo de Juárez, una intención buena, nadie se la quita. Pero más allá de las buenas intenciones, de las ideas románticas que se tienen del pueblo está que el Estado trabaje en fortalecerse como ente al que se le debe guardar respeto. Es más fácil cambiar la manera de ejercer el servicio público que pretender cambiar la mentalidad de casi 120  millones de personas, mientras la impunidad que existe no sea exorcizada, la violencia  seguirá.  El reto es mayúsculo.

Retazos

Nuevo León entre la “Objeción de conciencia” y dejar morir a una persona.- Resultaron muy cangrejos las y los diputados del Congreso del Estado de Nuevo León al reformar la Ley Estatal de Salud para que cualquier médico o una enfermera pueda negarse a atender a personas como por ejemplo de la comunidad LGTB+, bajo el argumento de sus principios éticos o morales. Con esa medida además, se busca dotar de la libertad al personal médico para que se nieguen a practicar abortos sin importar que haya sido producto de una violación. No obstante en el mes de marzo la septuagésima quita legislatura había aprobado la  criminalización de  las mujeres que  realicen un aborto, a pesar de que hayan sido víctimas de violaciones, e incluso si su vida corre peligro. ¡Qué pena de legisladoras y legisladores!

Calzones arrugados.- Luego del comentario misógino contra Gema Mercado que puso al morenista Jesús Padilla en el ojo huracán, el Diputado, más a fuerza que con ganas tuvo que disculparse. Y no tuvo más que aguantar vara a los comentarios nada amables de los reporteros quienes aprovecharon la coyuntura para darle una buena revolcada. Ojalá haya aprendido la lección de que en su posición de servidor público lo pertinente es pensar cada una de las palabras.