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Norma Galarza

De Salida

 

Andrés Manuel ¿coquetea con el PRI?

Reivindicación

Un cabalístico 42

Una verdad axiomática entre las creencias de todo mexicano que se respete, es que ser político es por antonomasia, ser corrupto. Es posible que tenga razones de peso para pensarlo, pero es una idea que no abona a la democracia y le diré por qué.  En épocas electorales, el votante, parte de ese razonamiento para definir hacia cual partido o proyecto encaminar su preferencia.  Otra, es la defensa ideológica de que llegue quien llegue a los puestos públicos ese individuo no tendrá beneficios.

 El meollo de todo el problema es que al mexicano poco le da por pensar en la colectividad, sus elecciones tienen por lo general una motivación egoísta.

 Quienes ya le saben mover a la maquinaria política en tiempo de comicios, caen en la cuenta que el dinero hace las mejores campañas, sin importar la preparación o trayectoria del candidato.  Si el ciudadano se encuentra en una disyuntiva en la que tendrá que optar entre un aspirante peor y otro similar, pero uno le ofrece algo a cambio, es obvio hacia qué lugar se inclinará.

Es una transacción en la que el ciudadano que recibe una despensa o cualquier “bobadita” –como dicen los colombianos en su tono bellamente peculiar-, compara no ideas, sino prebendas. La relación termina siendo millones de veces más ventajosa para quien obtuvo esa preferencia en las urnas a cambio de bicocas. El  elemento económico en elecciones, no hace mejores políticos, hace políticos preocupados por acumular riqueza sin importar el origen porque cumplido el objetivo, recuperará con creces su inversión.

El PRI patentó esa dinámica que incluye no solo el dispendio en despensas y utilitarios al por mayor, también la coacción so amenaza de quitar beneficios sociales. En nuestro país el proceso electoral que concluyó el domingo, dejó claro la costumbre más rastrera de la política nacional, no se irá con el ahora desdibujado partido Revolucionario Institucional.

Morena adoptó sin dejo de pudor, la mercantilización de la democracia que condena al país a un régimen que al menos en cuestión electoral, no significa ni un poco, el cambio que se prometió. Posiblemente en 75 años –allá para 2096- los mexicanos descubramos el hilo negro y hartos de Morena, inventemos otro partido, que para variar, estará integrado con los genes de quienes hoy llegan al poder redimidos en apariencia, pero siendo los mismos en el fondo.

 En fin, no se haga muchas ilusiones ni lance campanas a vuelo porque según dicen, ya erradicamos al PRI, el PRI no se va mientras no se vayan sus prácticas. Es más, está más vivo que nunca… Ahora te llamarás Gloria, lo tienes bien merecido…

De Salida

¿Andrés Manuel coquetea con el PRI?.- Vaya hecho tan surrealista que hoy Andrés Manuel López Obrador coqueteé de manera tan descarada con el tricolor, después de haberlo usado de costal de box para lograr sus objetivos políticos. Eso confirma que la política es una gran puesta en escena en la que los actores cambian de papel dependiendo de las coyunturas. Aunque los priistas creen que la propuesta indecorosa del mandatario tiene más apariencia de dardo envenenado que de otra cosa, sorprende que a pocos días del discurso en el que se le achacan todos los problemas nacional al PRIAN, hoy se les busque de aliados. ¿Quién dijo pragmatismo descafeínado?

Reivindicación.- Lo que queda del vapuleado PRI y los partidos con los que formó el amasiato de la alianza Va por México, tienen la oportunidad de reivindicarse con el pueblo mexicano, justamente en el Congreso de la Unión. Y es que para que Morena tenga mayoría calificada y así se puedan aprobar sus reformas constitucionales, deberá negociar. De acuerdo a estimaciones del INE Morena y sus aliados el PT, el Verde y el Panal, alcanzarían un máximo de 292 curules. Para obtener mayoría calificada y meterle mano a la Constitución a antojo el partido del Presidente y sus satélites necesita 334 abnegados socios, que puede tomar tanto de Morena, el PRI, el PRD y Movimiento Ciudadano.

El cabalístico 42.- Es decir, tendrá que contar con el aval de 42 legisladores más para lograr sus propósitos. Como el horno no está para bollos y francamente la oposición se encuentra en la lona con la credibilidad por los suelos, tendrá que comportarse como verdadera oposición si es que quiere recuperar algo de lo perdido en la próxima elección. Es cierto que a quienes ya se vendieron con el Pacto por México no hay mucho que creerles, sin embargo, por conveniencia política deberán mantenerse en la línea Se trata de recuperar un poco su credibilidad ¿no? Ya lo veremos