La bofetada con guante blanco de Amalia y Morena ¿manifestación productiva?
14/09/2016
¿Y SI GRITAMOS MÁS?
16/09/2016
  • Abraham Lincoln calificó la guerra de 1848 como la más inmoral
  • Carlos Slim el más crítico y opositor al régimen Peña Nieto
  • Detener la “degradación” y el ninguneo a Enrique Peña Nieto: AMLO
  • En México hay una figura sólida para mantener la paz social y evitar el caos político, que es la no reelección.

Flavio Vidales/La Cueva del Lobo

Pre y post Trump la estrategia ya estaba en marcha. “México no necesita primavera” (Polaca, Yugoslava, Lusitana, Árabe), experiencias viva de la estrategia “Estados Fallidos”. Implementada por la CIA, Pentágono y la ONU en el mundo y aplicada desde Guatemala a Guatepeor de México.

Para muchos el sexenio terminó con la visita de Trump, y para otros es importante observar y rescatar lo que está haciendo ese especulador neoyorquino.

Ramón Alberto Garza, justo el Martes 13 (ni te cases ni te embarques) registra en Reporte Índigo: Una incipiente pero creciente ola de indignación contra el gobierno, colocó ya sobre la mesa un descabellado reto: derrocar al presidente Enrique Peña Nieto.

El mood golpista se extiende a través de las redes, en los medios tradicionales y unifica lo mismo a las izquierdas que a las derechas, exigiendo que el inquilino de Los Pinos deje la silla presidencial.

¿Cómo calificar la marcha del 15 de septiembre para reclamar la renuncia del presidente?, pregunta Sergio Aguayo y convoca en El Universal.

Jorge Fernández Menéndez: En un plano totalmente distinto en el que no estoy de acuerdo, pero que al menos apela a vías legales y pacíficas, se gesta un movimiento para pedir la renuncia del Presidente. Más allá de presionar al gobierno actual a que despierte del pasmo en el que parece encontrarse —que no es poca cosa— no encuentro el beneficio que se espera de una renuncia. ¿Un presidente electo por el Congreso para el tramo que falta?, ¿de qué partido?, ¿un seudo-independiente de consenso?, ¿para hacer qué?, ¿con qué respaldo? ¿Con qué oferta de gobierno?

Amparo Casar asegura: Se equivocan los que piensan que no se puede caer más bajo. Dilma Rousseff llegó a tener 9% de aceptación. Hoy, Bachelet sólo concita 13%. Una fue arrojada del poder. La otra enfrenta serios problemas de gobernabilidad. Como México.

Se olvidan que Bill Clinton fue quien expresó: no gobierno con encuestas ni para dar gusto al respetable. Lo que está en juego es el poder y los negocios en el mundo.

Para nadie es un secreto, por ejemplo, que el empresario más crítico y opositor al régimen Peña Nieto es Carlos Slim, ejemplifica Garza en Reporte índigo.

La Reforma de Telecomunicaciones viene minando sus privilegios y el llamado hombre más rico del mundo alienta con su influencia y con su poder económico una insurrección intelectual y mediática de grandes proporciones.

Lo mismo sucede con la Iglesia católica, en particular con las instituciones manejadas por los jesuitas, que se sienten traicionados por un Presidente incapaz de cumplir su palabra, mucho menos ser agradecido.

Son los prelados indignados porque el Papa Francisco –de origen jesuita– fue cuidadoso en los protocolos de censura al gobierno durante su primera visita a México y a cambio –dicen– el inquilino de Los Pinos le pagó con una enorme traición.

Paralelismo 1848-2016

No debemos olvidar que la invasión-robo de 1848 de EE.UU. en México, generó una declaración a cargo del joven congresista por Illinois, Abraham Lincoln, en la que calificó esa guerra como la más inmoral que se había perpetrado en los últimos años.

José Carreño Carlón abona en los paralelismos:

Aunque usted no lo crea, hay paralelismos entre la primera mitad del siglo XX y la segunda década del siglo XXI en cuanto a las resistencias a dar cauce a los cambios en las mentalidades sobre los derechos y las libertades de las personas.

En efecto, en 1937, el presidente Lázaro Cárdenas envió al Congreso una iniciativa de reformas para otorgar el voto a la mujer, reformas que fueron aprobadas por las dos cámaras, pero no promulgadas, ante la resistencia del propio partido del presidente, bajo el supuesto de la influencia que ejercerían los sacerdotes en el sufragio femenino contra los programas revolucionarios del régimen. A su vez, en este 2016, como era previsible, la iniciativa de matrimonios igualitarios del presidente Peña Nieto se enfrenta a la resistencia de un grupo tradicionalista que el fin de semana movilizó en contra a decenas de miles de manifestantes inspirados en el discurso de ministros de culto religioso.

Pero lo que llama la atención es que la iniciativa presidencial se enfrenta también, igual que en 1937, a la resistencia o al menos los titubeos del propio partido del Presidente, bajo el supuesto de que su iniciativa ya habría provocado el voto adverso en las elecciones de este año y pondría en riesgo las siguientes, por los embates de las jerarquías religiosas que así castigarían el atrevimiento presidencial.

Los políticos suelen combinar su capacidad para medir los cambios de mentalidad en las sociedades, antes de formalizarlos en leyes e instituciones, con su decisión de asumir los costos de impulsarlos. Probablemente Cárdenas calculó que los prestigiosos antecedentes de los derechos políticos de la mujer en Yucatán (1923), San Luis Potosí (1924) y Chiapas (1925) habrían madurado las condiciones para impulsar el cambio constitucional para toda la República en 1937. Pero la resistencia sólo empezó a ceder en 1947 con la iniciativa del presidente Alemán para ‘calar’ el voto femenil en elecciones municipales y hubo que esperar a que el presidente Ruiz Cortines sacara adelante los derechos políticos plenos de la mujer en 1953.

En la postguerra del Siglo XX

Los victoriosos aplicaron en 1947 el plan draconiano: aranceles, cuotas, subsidios y prácticas comerciales desleales. Pero en Marrakech (1994) se introducen otros temas en la agenda: inversiones, requisitos de desempeño, propiedad intelectual, compras de gobierno y servicios financieros, entre otros. Junto con la intervención activa del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, la OMC terminó por consolidar los dogmas del Consenso de Washington en la segunda mitad de los años noventa. Se impuso la privatización de todo tipo de servicios públicos (desde la salud y educación) y se restringió la aplicación de políticas para el desarrollo industrial y agrícola.

Inició en la década de los 70s

Acuerdos generales sobre aranceles y comercio (GATT). Pero el momento decisivo vino con la ronda Uruguay, que culminó con los Acuerdos de Marrakech (1994) y el nacimiento de la Organización Mundial de Comercio.

En esa etapa México tuvo el último presidente de la Revolución Mexicana, autocalificado López Portillo. Vivió violenta sucesión presidencial violenta. Primero con Gómez Villanueva y la insurrección obrero-campesina-popular; luego con García Paniagua entre otros para no dejar llegar a los tecnócratas y posteriormente (como ahora) convocar al derrocamiento de Miguel de la Madrid por neoliberal.

Las fuerzas nacionalistas y revolucionarias armaron al país, el primer vínculo entre cárteles-paramilitares-guerrilla.

En 2016

López Obrador convoca a ir al “Grito” y pide frenar la caída de Peña. No hay que apostar por “construir el nuevo México a partir de escombros”. Si no nos cuidamos, los escombros podrían volverse realidad, reflexiona Pancho Garfias.

Andrés Manuel López Obrador convoca a detener la “degradación” y el ninguneo a Enrique Peña Nieto. Nos pide que dejemos tranquilo al presidente para que entregue en “orden” el poder y el futuro gobierno pueda “iniciar una etapa nueva”.

Por su parte, en la Ciudad de México reina el absurdo.

Es el territorio con más capital social y es donde las élites políticas están decididas a excluir a la sociedad organizada independiente. El Constituyente es un ente controlado por partidos, tribus, jefe de Gobierno y presidente. Lamenta Sergio Aguayo.

El ánimo social se comporte en función de dos elementos fundamentales: las experiencias del pasado y los anhelos del futuro.

La satisfacción y también el encono se nutren del pasado, en tanto que el entusiasmo se alimenta del futuro.

Dentro y fuera del país hay quienes quisieran ver un México dividido y confrontado. Mi recomendación es no darles ese gusto; la historia nos ha dado la lección una y otra vez de que unidos somos más poderosos.